El Aeropuerto de Ibiza acogió el pasado 27 de octubre un simulacro de accidente aéreo. En el ejercicio participaron diferentes equipos de intervención con un objetivo común: practicar cómo coordinarse y cómo atender a las personas afectadas en una emergencia de este tipo.
Durante el simulacro se recrearon distintas situaciones con pasajeros figurantes que representaban diferentes necesidades y circunstancias reales. Esto permitió poner a prueba la respuesta conjunta de los distintos colectivos que podrían actuar ante un accidente real; trabajar la coordinación y la comunicación; y ensayar la atención sanitaria, psicológica y social.
La participación de los psicólogos del GIPEC, que prestan servicio en el 112, en este tipo de ejercicios permite entrenar la respuesta ante situaciones de gran impacto emocional y preparar la atención a las personas afectadas y a sus familiares.
La intervención psicológica en una emergencia no se limita a los momentos posteriores al suceso, sino que también requiere una adecuada coordinación con el resto de profesionales para identificar necesidades, ofrecer apoyo y facilitar la primera atención a quienes atraviesan una situación de especial vulnerabilidad.
El ejercicio constituyó una oportunidad para reforzar la colaboración entre los distintos equipos y comprobar la importancia de integrar la atención psicológica y social en los dispositivos de respuesta ante emergencias.
