​El COPIB participa en la presentación del informe de Unicef España sobre bienestar digital de la infancia y la adolescencia en Baleares

​El COPIB participa en la presentación del informe de Unicef España sobre bienestar digital de la infancia y la adolescencia en Baleares

El miembro de la Junta de Gobierno del COPIB, Joan Antoni Sancho, asistió el pasado 8 de junio a la presentación del informe "Infancia, adolescencia y bienestar digital en Baleares", impulsado por UNICEF España y Red.es, que tuvo lugar en el Parlament de les Illes Balears.

Durante el acto, Joan Antoni Sancho tuvo ocasión de intercambiar impresiones con la presidenta de UNICEF Baleares, Valentina Milano, sobre los principales retos que plantea el impacto de la tecnología en el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes, así como sobre la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y promoción de la salud mental en este ámbito. En este contexto, el representante del COPIB trasladó a Milano la disposición del Colegio a colaborar en todas aquellas iniciativas orientadas a promover el bienestar psicológico y la salud mental de la población infantil y juvenil.

El estudio, elaborado con la colaboración de la Universidad de Santiago de Compostela y el Colegio Oficial de Ingeniería Informática de Baleares, se basa en una encuesta realizada a 2.657 estudiantes de entre 10 y 20 años de las Illes. Los resultados más destacados muestran una elevada presencia de la tecnología en la vida cotidiana de la población infantil y juvenil: más de la mitad de los alumnos de 5º y 6º de Primaria dispone de teléfono móvil propio y el 95 % de los adolescentes participa en, al menos, una red social.

La investigación, presentada por su responsable científico, Antonio Rial, advierte también sobre los efectos que un uso inadecuado de la tecnología puede tener sobre la salud emocional de los menores. Entre los datos más relevantes destaca que el 14,1 % de los participantes presenta síntomas compatibles con malestar emocional —como ansiedad, depresión o somatización— y que un 8,5 % muestra un riesgo suicida elevado.

Asimismo, el informe señala que el 17,5 % de los adolescentes realiza un uso problemático de las redes sociales y advierte sobre la exposición temprana a contenidos pornográficos: uno de cada tres menores reconoce haber accedido a este tipo de material en internet y un 9,1 % afirma consumirlo semanalmente.

En su intervención, Valentina Milano subrayó la importancia de implicar a las familias en la educación digital de los menores. En este sentido, el informe identifica la comunicación familiar como uno de los principales factores de protección frente a los riesgos asociados al uso de las tecnologías. “Es imprescindible un acceso limitado, con derechos y garantías, y un equilibrio entre control y educación. Los responsables del control son los progenitores, la comunidad y la escuela, que debe introducir asimismo una educación afectiva/sexual y tecnológica”, aseguró Milano.

A la vista de estos resultados, el COPIB comparte la necesidad, planteada también por UNICEF, de impulsar una educación digital más sólida tanto en los hogares como en los centros educativos, incorporar el bienestar digital a las políticas de salud pública y promover una mayor responsabilidad de la industria tecnológica en el diseño de entornos digitales seguros para la infancia y la adolescencia.