Un total de 24 personas, colegiadas y estudiantes de las Illes Balears y de otras ciudades como Córdoba, Santander, San Sebastián y Cádiz, asistieron el pasado 26 y 27 de marzo a la formación organizada por el COPIB sobre "La atención psicológica y social en violencia de género desde una perspectiva intercultural".
Ilham El Mahdaoui Kaddouri, psicóloga representante del COP de Melilla, desarrolló un programa de 8 horas, para trabajar aspectos importantes relacionados con la feminización de las migraciones, basadas en muchas ocasiones en las cadenas globales de cuidado y atendiendo a detalles como el duelo migratorio; la tipología de la migración femenina; y las violencias asociadas a los procesos migratorios.
Aunque el origen de un proceso migratorio puede estar motivado por numerosas causas (situaciones de desigualdad en el país de origen, conformar un proyecto familiar, búsqueda de trabajo para poder mantener a sus familias, reagrupación familiar, entre otras), Ilham El Mandaoui puso énfasis en que la feminización de las migraciones conlleva inherentemente una cuestión de género, para pasar a profundizar en sus consecuencias y en las barreras a las que se enfrentan las mujeres migrantes: acceso a los recursos (permiso de residencia, información en derechos, acceso a la educación, acceso al empleo, acceso a la vivienda, barreras idiomáticas, barreras culturales, barreras institucionales).
Dada la complejidad de los casos y la heterogeneidad de las mujeres, la docente destacó la importancia en la praxis psicológica de aprender competencias interculturales que permitan al/a la profesional adaptarse a la realidad y a las necesidades de la mujer que está atendiendo, para ofrecer la mejor intervención. En este sentido, propuso ampliar las competencias cognitivas, tecnológicas (buscar información sobre la cultura que atendemos), metodológicas (dificultad en la evaluación por falta de herramientas estandarizadas y validadas), entre otras.
Como ejemplos, la docente citó algunas peculiaridades de las ciudades africanas de Ceuta y Melilla, antes de entrar a analizar con detalle los distintos colectivos culturales: comunidad musulmana (muchas consultas no nacen de la identificación de violencia sino de los efectos que detectan en sus hijos/as), comunidad cristiana (en este caso hay mayor percepción del daño psicológico y de peligro en mujeres víctimas), mujeres africanas, mujeres hebreas (judías), población asiática, población romaní (gitana).
Por último, se hicieron consideraciones de la competencia intercultural en la práctica clínica.