El Col·legi Oficial de Psicología de las Islas Baleares (COPIB) desea expresar su absoluto rechazo por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, así como por todo tipo de violencia que atenta contra los derechos humanos de la población civil en cualquiera de los territorios que se halla en guerra.
En estos últimos días, observamos consternados y con preocupación las imágenes que muestran la huida de miles de familias, niños, mujeres, hombres y ancianos, forzados a abandonar sus hogares y en muchos casos a seres queridos para buscar refugio y asilo en países del entorno ante una violencia que degrada su autoestima como pueblo y que puede causarles un sufrimiento traumático de enormes consecuencias negativas para su salud mental, especialmente para los menores.
El daño psicológico y moral que provocan las guerras está cuantificado. Según la OMS se calcula que el 10% de las personas que viven experiencias traumáticas suelen sufrir graves problemas de salud mental. Otro 10% sufrirá alteración del comportamiento que dificultará su capacidad para vivir de manera saludable. Estos daños son conocidos como secuelas psicológicas y trastorno de estrés postraumático.
Los conflictos bélicos también destruyen el aspecto político, económico y social, perdiéndose así valores éticos y morales de toda una comunidad. Es común escuchar las ideaciones de venganza o suicidas de las personas víctimas de la guerra, al no hallar esperanza y no poder perdonar a aquellos que cambiaron su historia. Tienen que continuar con una vida, para ellos incompleta, entrando en crisis emocionales que afectarán a todos los planos de su existencia.
A la espera de un acuerdo que ponga fin a esta situación, entendemos que la ayuda humanitaria que se dispense a la población afectada por el conflicto debe contemplar, además de cubrir las necesidades físicas y sanitarias básicas, la atención a la salud mental de las personas y las comunidades afectadas.