El vocal de Psicología de las Adicciones en la Junta de Gobierno del COPIB, José María Piñero, asistió el pasado lunes 31 de mayo a la reunión convocada por el Govern de les Illes Balears para presentar a las entidades sociales que integran la Mesa Social del Juego la hoja de ruta que se ha marcado para dotar de un carácter más social la actual Ley del juego y replanificar el sector.
La reunión, presencial y telemática, estuvo presidida por el secretario autonómico de Sectores Productivos y Memoria Democrática, Jesús Jurado, y el director general de Comercio, Miguel Piñol. Junto al representante del COPIB, participaron también Mercedes del Pozo, presidenta de UNICEF Comité Baleares; Anna Moilanen, Defensora de la Ciudadanía del Ayuntamiento de Palma; Miguel Ángel Guerrero, director de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Mallorca (FAPA); Joan Forteza, presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos; Eusebia Rayó, Defensora de la Ciudadanía de Marratxí; Isabel María Morey, del Plan de adicciones y drogodependencias de les Illes Balears (PADIB); Susana Martínez, de Proyecto Home y Antonia Miralles y Julia Monge de la Asociación Juguesca.
Los representantes del Govern informaron a las personas asistentes sobre las principales medidas que prevé introducir el texto legislativo. Entre otras, se aprobará una distancia mínima de 500 metros lineales entre los establecimientos de juegos y apuestas y los centros educativos de enseñanza obligatoria, formación profesional, universitaria, centros de rehabilitación y hospitales, así como cualquier otro centro de uso frecuente de menores, como ludotecas o parques infantiles.
Asimismo, el borrador prevé la restricción de la publicidad de juego en los espacios públicos, incluidas fachadas, así como la restricción del número de nuevas licencias y el control de edad para acceder a máquinas instaladas en establecimientos de hostelería. También se contempla la inclusión de un nuevo cuadro sancionador y el refuerzo en el control de homologación de máquinas de elementos sexistas, racistas u ofensivos.
El vocal de Psicología de Adicciones del COPIB, José María Piñero, considera fundamental que la nueva Ley restrinja la visibilidad y el acceso a este tipo de establecimientos, especialmente cuando estamos hablando de menores que es uno de los colectivos que tiene que ser más protegido en esta normativa. Asimismo, destaca que la normativa tiene que recoger que el juego en algunas ocasiones y en algunas personas puede conllevar una adicción. “Siempre pensamos que las adicciones están relacionadas con el consumo de alcohol y drogas y no es así. El juego puede tener unas consecuencias muy negativas en la vida de las personas y por eso creemos necesario que de alguna forma la normativa lo contemple".
Cabe destacar que las Illes Balears es el tercer territorio nacional que cuenta con más establecimientos de juego para cada millón de habitantes. Actualmente existen 148 salas de juego, 5.000 máquinas de azar y alrededor de 500 personas inscritas en el registro de autoprohibidos para entrar en salas de juegos y apuestas. Los estudios indican que el 30% de las adicciones al juego se inician siendo menores de edad.