El COPIB protagonizó el pasado 30 de junio el último programa de la temporada de Material Sensible, en CANAL4 Televisió, para abordar cómo nos ha afectado emocionalmente la pandemia y visibilizar el trabajo de los/as psicólogos/as tratando cuestiones como el suicidio, el acoso escolar y el intrusismo en la profesión.
Para la emisión de este programa especial, de más de dos horas de duración, el director y presentador del magazine Joan Monse contó con la participación de Javier Torres, decano del COPIB; Antoni Riera López del Amo, vocal de Psicología Clínica y de la Salud; Marta Huertas, vocal de Psicología Educativa, y Jennifer Prata, coordinadora del Grupo de Trabajo de Investigación, prevención y asistencia a la conducta suicida del Colegio.
La crisis sanitaria y social motivada por la Covid-19 centró el primer bloque del debate, donde además de destacar la figura y el trabajo de los/as psicólogos/as durante todo este tiempo y el apoyo psicológico ofrecido por el COPIB a la ciudadanía a través de distintos dispositivos de atención, Joan Monse pulsó la opinión del decano Javier Torres sobre la gestión política de la pandemia.
Torres señaló que, aunque “es fácil protestar y criticar la gestión que se ha hecho, nadie sabía cómo afrontar una pandemia de estas características. Creo que los políticos han intentado hacer lo mejor posible un trabajo, otra cosa es que lo hayan conseguido o no”. Para el decano “los constantes cambios en las normas y la cantidad de contradicciones han generado incertidumbre en la ciudadanía, desazón, y desconfianza. La clase política tenerlo en cuenta y trabajar ahora para recuperar la confianza perdida”, afirmó.
A la hora de tratar el papel del/de la profesional de la Psicología y su reconocimiento social, el decano descartó la idea de que el colectivo de psicólogos y psicólogas esté invisibilizado, tal y como se pudo constatar con la aceptación que tuvieron los programas que puso en marcha el COPIB durante la primera ola de la Covid y el confinamiento. “Yo creo que ese mito de que no voy al psicólogo porque no estoy loco ha disminuido ya. Desde el COPIB y el Consejo General de la Psicología se ha trabajado mucho para visibilizar nuestra profesión y hacer hincapié en la necesidad de que no pasa nada por visitar a un profesional de psicología de cualquier ámbito porque en un momento de su vida tenga un problema y no sepa cómo gestionarlo”, destacó.
Repasando la aportación del Colegio durante el estado de alarma sanitaria, Torres destacó que el COPIB tuvo claro desde el minuto uno que había que proporcionar asistencia psicológica a la ciudadanía y especialmente a colectivos vulnerables, invisibilizados, como las personas sordas o las personas que sufrieron la pérdida de un allegado durante ese tiempo. “Algunos de los programas se pusieron en marcha con ayuda de la administración, otros con recursos propios del Colegio y otros con apoyo de entidades bancarias”. El decano agradeció el apoyo de estas entidades, no sin cuestionar que la atención a la ciudadanía no debe depender de los bancos. “No porque no lo puedan hacer -matizó-, sino porque de alguna manera debe ser la administración la que asuma ese tipo de intervención psicológica. Es un derecho que tiene la ciudadanía y más en esa situación de pandemia y de confinamiento en la que nos encontramos al principio”, defendió.
Torres se mostró crítico con la administración. “Lo que no puede ser es que cuando se acabó el confinamiento y se acabó la fase más crítica es que todo eso caiga en el olvido y que ya nadie se acuerde del trabajo que ha hecho el profesional de la psicología. Tiene que haber un papel responsable de la administración que diga, vale, volvemos a la normalidad, pero es importante el trabajo que hicisteis, que estáis haciendo y que vais a tener que hacer. No puede ser que recurran a nosotros cuando se produce una catástrofe como en Sant Llorenç y que cuando se cierra la emergencia se borre del mapa al profesional de la psicología. No se nos puede utilizar así, es importante, que la administración nos permita consolidar nuestro espacio a todos los niveles”, sentenció.
Las consecuencias de la pandemia que estamos viviendo en la salud mental de las personas fue una constante durante el programa. El decano argumentó y refirió datos que confirman el impacto psicológico que ha tenido, está teniendo y tendrá toda esta situación en muchas personas, afirmando que “lo que ha hecho el covid ha sido poner sobre la mesa una carencia de profesionales de la psicología a todos los niveles y sobre todo en atención primaria en el ámbito público, con listas de espera de incluso 3 y 4 meses. Realmente el ciudadano no se merece estar 3 o 4 meses esperando para ser atendido, porque el tratamiento psicológico no es un capricho, es un derecho. No todo el mundo en la situación actual se puede pagar un profesional a nivel privado y yo creo que aquí hay que dar un golpe en la mesa y empezar a hacer políticas que de alguna manera puedan ayudar a solventar esa situación que muchas personas están padeciendo”.
En este sentido, Torres reiteró que “el trabajo que hacemos como profesionales de la psicología es fundamental y agradeció al colectivo de psicólogos/as de las Illes y especialmente a los 400 profesionales que se prestaron a colaborar en los distintos programas el esfuerzo realizado durante todo este tiempo. “Todos los dispositivos funcionaron muy bien y si hubo algo muy importante para nosotros en esos días fue el agradecimiento de la ciudadanía, que en definitiva fue lo que nos llevó a querer hacer más”, aseguró.
Los representantes del Colegio se mostraron contundentes al tratar sobre cuestiones como la fatiga pandémica, y especialmente sobre la proliferación de síndromes como el de la cabaña o el síndrome de la cara vacía: “Nada, claramente: no hay ningún síndrome”, aseveró el decano. “El problema es que queremos poner siempre a todo una etiqueta. Ha habido problemas, efectivamente, con personas que no querían salir de casa, y con el tema de la mascarilla sucederá lo mismo. Tenemos que analizar el por qué, pero de ahí a hablar del síndrome, pues no. Al final estamos estigmatizando y nos estamos generando una preocupación y creyendo que tenemos algo que no es”.
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