El COPIB es una de las entidades que suscribe la carta de apoyo a la modificación de la Ley del Juego y de las apuestas en Baleares que se está tramitando, para que el sector del Juego en las Islas pueda ser compatible con el bienestar de la ciudadanía y con la salud pública.
Como miembros de la Mesa Social del Juego, y conscientes de los problemas de salud, sociales y económicos que ocasionan el juego y las apuestas, el Colegio considera que la regulación en la que se ha trabajado es urgente y necesaria.
El objetivo de la carta promovida por FAPA Mallorca es recordar a las/los diputadas/os el posicionamiento de la sociedad civil y de las entidades profesionales, para evitar que durante la tramitación parlamentaria se puedan añadir y eliminar artículos, mejorando o empeorando la propuesta de modificación.
La misiva justifica la modificación y recoge los puntos que las entidades firmantes consideran fundamental regular, para que el sector del Juego en las Islas pueda ser compatible con el bienestar de la ciudadanía y con la salud pública. En concreto, se destacan 4 puntos:
- La ratio de salas de juego y de apuestas por habitante, para revertir en elevado número de estos negocios en la comunidad autónoma, muy por encima de la media del Estado.
- La distribución geográfica actual de esta actividad, para evitar o poner freno a la especial densidad en ciertas zonas, que implica que sus efectos nocivos se concentren en un sector de población socialmente más vulnerable, incrementando las desigualdades sociales.
- El efecto de atracción de estos negocios sobre las personas menores de edad, y las personas jóvenes en general, con una mayor distancia entre estos negocios y las zonas educativas y de ocio infantil y juvenil, así como eliminando toda su publicidad exterior. A pesar de la prohibición de acceso de los menores de edad, los estudios y las encuestas realizadas a los propios jóvenes evidencian que acceden y que estos negocios utilizan estrategias publicitarias que tienen un efecto importante sobre ellos.
- Las máquinas tipo B “tragaperras” en hostelería, con un control de acceso o de activación. Estas máquinas de juego, con un elevado potencial adictivo, actualmente no tienen ninguna restricción de acceso, ni para menores de edad ni para personas auto prohibidas.