El COPIB y el Centro de día para personas mayores Avante estudian colaborar para liderar un proyecto de atención a familiares cuidadores en Mallorca

El COPIB y el Centro de día para personas mayores Avante estudian colaborar para liderar un proyecto de atención a familiares cuidadores en Mallorca

La vocal de Psicología de Envejecimiento del COPIB, Teresa Jáudenes, ha mantenido este mes de junio dos reuniones con Regina Frau, directora y fundadora del Centro de día para personas mayores Avante, con el objetivo de conocer a fondo el proyecto del centro asistencial privado de Palma y sentar las bases de una colaboración para liderar conjuntamente un proyecto de atención a cuidadores en Mallorca.

Durante los dos encuentros, mantenidos en la sede del Colegio y en el propio centro, la responsable de Avante expuso a la representante del Colegio la necesidad de apoyo psicológico profesional que han detectado en los familiares cuidadores de sus pacientes. Entre los problemas más importantes que les afectan, la responsable del centro destacó que una gran mayoría no se sienten ni apoyados ni escuchados por la sociedad ni por las instituciones. En general, sienten que es su deber cuidar de su familiar, aunque para ello olviden y dejen de lado su parcela personal de vida como amistades, ocio e incluso el trabajo.

A pesar de contar con el apoyo de un recurso como es un centro de día, el cuidador no lo percibe como suficiente debido a que no tiene un apoyo terapéutico que le ayude a gestionar la situación, lo cual da como resultado que en muchas ocasiones las familias se decanten por el ingreso en una residencia cuando el usuario sigue siendo perfil de centro de día. Ello sería beneficioso para ambas partes ya que permanecería un tiempo más conservando el vínculo hogar-familia. En opinión de la responsable de Avante, esta decisión precipitada podría evitarse con la terapia adecuada para el cuidador.

Otros aspectos que afectan a los familiares cuidadores son el síndrome burnout, al que se asocian patologías tanto físicas como psicológicas que suelen terminar tratándose mediante toma de medicación y con numerosas visitas a los centros de salud. Por ello y en aras de evitar una sobrecarga en la sanidad pública, las terapias dirigidas podrían evitar muchas de las citadas consultas derivadas de dicho agotamiento.

Regina Frau señaló que desde el centro recomiendan a los familiares que busquen ayuda en un/a psicólogo/a colegiado/a que pueda ayudarles a gestionar su situación, pero el coste de dicho profesional de forma particular supone un importante coste semanal-mensual que muchas familias no pueden asumir y que podría abaratarse al formar grupos terapéuticos de apoyo.

Además, en base a la específica situación de los familiares quienes no pueden dejar solo a su familiar enfermo muchas horas, deciden finalmente no acudir a ninguna terapia. Por ese motivo, durante las sesiones grupales debería tenerse en cuenta este punto fundamental, coordinando el cuidado de estas personas mayores en una sala adyacente para la tranquilidad del cuidador.

En el encuentro, Jáudenes y Frau analizaron los estudios y grupos de apoyo terapéutico existentes para cuidadores en otras comunidades autónomas con resultados exitosos y coincidieron en la importancia de colaborar en la búsqueda de alternativas para ofrecer la ayuda psicológica que los cuidadores necesitan con objetivo de intentar cubrir la presente necesidad e intentar ralentizar la institucionalización de las personas mayores en una residencia debido solamente al agotamiento del cuidador.

Asimismo, se planteó la posibilidad de estudiar otros programas de atención a los cuidadores, como la formación específica que ofrece la Fundación Pascual Maragall.