​COPIB y Teléfono de la Esperanza estudian colaborar para desmontar mitos y acabar con los tabúes y el estigma que pesan sobre la salud mental

​COPIB y Teléfono de la Esperanza estudian colaborar para desmontar mitos y acabar con los tabúes y el estigma que pesan sobre la salud mental

El COPIB y el Teléfono de la Esperanza estudian vías de colaboración para abordar de forma urgente la necesidad de desmontar mitos, combatir tabúes y reducir el estigma que rodea la salud mental. En un encuentro celebrado el pasado 10 de octubre, el decano del COPIB, Javier Torres, y la vicedecana, María José Martínez, se reunieron con M. Antonia Mateu, presidenta del Teléfono de la Esperanza en Baleares, para analizar la viabilidad de un convenio entre ambas instituciones. Este acuerdo tendría como eje central promover una mayor conciencia social sobre los problemas de salud mental, así como eliminar los prejuicios que afectan a quienes los padecen.

En el transcurso de la reunión que tuvo lugar en la sede del Teléfono de la Esperanza, ambas partes coincidieron que el objetivo de esta colaboración sería doble: por un lado, desmitificar aspectos relacionados con la salud mental que siguen generando incomprensión en la sociedad y, por otro, contribuir a la lucha contra el estigma que sufren las personas con trastornos psicológicos. Para ello, COPIB y Teléfono de la Esperanza trabajarían en la realización de campañas conjuntas de información y sensibilización, así como en la organización de eventos y actividades que favorezcan una mayor toma de conciencia sobre la realidad del suicidio y otras problemáticas asociadas.

La salud mental sigue siendo una de las áreas más incomprendidas y estigmatizadas dentro del ámbito sanitario. A pesar de los avances en el reconocimiento de su importancia, persisten creencias erróneas y mitos que alimentan el rechazo y la discriminación hacia quienes sufren trastornos mentales. En este contexto, iniciativas como las que plantea este futuro convenio son fundamentales, no solo para romper con los estereotipos, sino para visibilizar realidades silenciadas, como la del suicidio, un problema de salud pública de enorme magnitud.