El COPIB celebra un debate electoral para conocer el compromiso de las distintas formaciones con La psicología, sus profesionales, la salud mental y el bienestar emocional de la ciudadanía
El Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB) celebró el martes 16 de mayo un debate electoral, para pulsar el compromiso de los partidos políticos con La psicología, sus profesionales, la salud mental y el bienestar emocional de la ciudadanía. En concreto, el acto, que tuvo lugar en la sede del Colegio en Palma, contó con representantes de siete formaciones que concurren a las próximas elecciones: Patricia Gómez (PSIB-PSOE), Isabel Borrás (PP), Miquel Munar (El Pi-Proposta per les Illes), Margalida Gayà (Més per Mallorca), Lucía Muñoz (Unidas Podemos), Idoia Ribas (VOX) y JuanMa Gómez (Ciudadanos).
La necesidad de incorporar más profesionales de la psicología a la Atención Primaria fue la idea que dominó el debate y en la que coincidieron la mayoría de los asistentes, que también consideraron la urgencia de desarrollar políticas que promuevan el bienestar emocional y la salud mental de la ciudadanía aumentando la presencia de psicólogos y psicólogas en otros ámbitos como el educativo, el empresarial, el tercer sector y los servicios sociales.
El decano Javier Torres moderó el debate, que sirvió para analizar en 4 bloques las propuestas de las distintas formaciones sobre aquellas áreas de intervención en las que el trabajo de psicólogos/as tiene una presencia destacada, así como para identificar nuevas líneas de actuación o revisión y refuerzo de las existentes, centradas en mejorar el bienestar emocional de la ciudadanía y en atender las necesidades especialmente de aquellas personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.
Tras señalar que nos encontramos frente a un tsunami de problemas de salud mental y bienestar emocional que afectan a la ciudadanía en todos los ámbitos, Javier Torres introdujo el debate formulando una pregunta directa a los representantes de los partidos, antes de que pudieran argumentar sus propuestas en los bloques posteriores: “¿La preocupación y el interés que, de un tiempo a esta parte, muestran las formaciones políticas por este tema es real, o los anuncios que se hacen son solo argumentos que se esgrimen en campaña para contentar y atraer el voto de la ciudadanía?”.

Siguiendo el orden establecido por sorteo, Patricia Gómez (PSIB-PSOE) abrió la ronda de intervenciones defendiendo que el trabajo realizado en los últimos años avala con hechos que la salud mental es un eje estratégico en las políticas de los socialistas, que ha permitido sentar ya las bases de un modelo de abordaje de la salud mental, pionero en el Estado y progresista, que buscan consolidar en la próxima legislatura. “La primera estrategia de salud mental de las Islas nos ha permitido avanzar en los modelos y en los procesos asistenciales relacionados con esta área, en la desestigmatización de la enfermedad mental, en la humanización, en la promoción de la salud y en la prevención del suicidio, a través del Observatorio del Suicidio, pionero en el Estado. Se ha aumentado la formación de PIRES, se han creado 41 plazas fijas y se ha iniciado un proceso de estabilización de plantillas”, argumentó la consellera de Salut i Consum del GOIB.
La presidenta de la Federación Socialista de Mallorca señaló que el plan estratégico para el Bienestar emocional y salud mental 2023-2027 “se enmarca en la corresponsabilidad, que sitúa a todos los actores válidos en la materia al mismo nivel y que pone el proyecto de vida de la persona en el centro”. La número 3 en las listas del partido socialista remarcó que este modelo “se centra en la prevención y en la promoción de la salud y prevé, entre otras acciones, ampliar las ratios de psicólogos en todas las áreas, teniendo en cuenta que el nuevo modelo nace de la visión estratégica que no se circunscribe a los recursos de esta especialidad, sino que la atención a la salud mental se realiza desde la atención especializada de AP, desde los servicios sociales, desde la Educación, desde las entidades y asociaciones de personas afectadas y de sus familiares y desde el resto de instituciones y administraciones con voz en salud mental. También se prevé crear una nueva unidad de atención para los trastornos de conductas, incluir una visión de género, que las adicciones formen parte de la cartera de servicios, continuar con la labor formativa del Observatorio del Suicidio para anticiparse a las conductas suicidas. Asimismo, destacó que se trabajará en un plan de choque específico para afrontar los problemas relacionados con la salud mental y el bienestar emocional de jóvenes y adolescentes.
Margalida Gayà Vicente (Més per Mallorca) aseguró que la salud mental es una prioridad para su partido y coincidió con la representante del PSIB-PSOE en que trabajar en la estabilización de las plantillas de psicólogos es una prioridad. Como prueba de su compromiso, la directora General de Infancia comunitaria en Cort recordó que durante esta legislatura los servicios sociales del Ajuntament de Palma “han sido pioneros en incorporar a profesionales de la psicología como figura indispensable dentro de equipos interdisciplinares”.
Como propuestas más destacadas, la representante de Més per Mallorcaseñaló que su partido considera fundamental trabajar en tres ejes: reforzar la atención específica en Salud mental, introduciendo psicólogos en la AP y elevando la ratio de psicólogos hasta 16/100.000 habitante; incrementar el presupuesto en educación, para dotar al sistema de recursos con los que pueda transformar los Equipos de Orientación incorporando la figura del psicólogo educativo y realizar programas específicos de promoción del bienestar emocional y de prevención del suicido entre jóvenes y adolescentes, y una Ley de Salud Mental, que aglutine todas las acciones y que asegure el presupuesto suficiente para conseguir los objetivos.
Isabel Borrás Rosselló (PP) ejerció su papel de oposición desde el primer momento criticando la gestión del GOIB de estos años y avanzando que realizarán auditorías porque “sin una buena gestión, no hay buena salud mental”. Asimismo, la diputada y portavoz de Sanidad en el Parlament destacó que mientras no haya PIRES suficientes hay que sentar las bases para facilitar la incorporación de psicólogos a la atención primaria. Al respecto aseguró que si su partido gobierna redactará una norma para que todos los psicólogos generales sanitarios puedan incorporarse a la atención primaria.
Como propuestas más novedosas, Borrás anunció la creación de una agencia de salud pública para desarrollar políticas de prevención en materia de salud mental y promoción de la salud emocional. Asimismo, señaló que realizarán un Decreto de publicidad sanitaria para luchar contra el instrusismo que afecta a la profesión. Asimismo, también aseguro que trabajaría en un pacto sanitario con todas las fuerzas políticas. Como compromisos concretos, la representante del PP habló de incrementar un 50% el número de psicólogos clínicos, trabajar para poder ofertar más plazas y asegurar la presencia de un psicólogo en todos los comités de ética.
Idoia Ribas Marino (VOX) defendió los intereses de su partido recordando las iniciativas y propuestas que VOX ha llevado a cabo estos años como las jornadas realizas en marzo en el congreso para abordar las consecuencias de la Ley Trans.La número dos en las listas de VOX al Parlament centró gran parte de su discurso en criticar las propuestas legislativas que se están aprobando y que, en opinión del partido que lidera Jorge Campos van en detrimento de la salud mental ciudadana, como la citada Ley Trans, “que deja al margen la opinión experta de psicólogos y psiquiatras”, o la legalización de la marihuana. “Nuestro partido legislará para que la salud mental sea mejor”, aseguró.
La vicepresidenta de VOX Balearesutilizó también su turno para criticar que durante esta legislatura los socialistas, la consellera Patricia Gómez y el coordinador autonómico de Salud Mental, Oriol Lafau, no hayan sido capaces de incrementar las plazas PIR.
JuanMa Gómez Gordiola (Ciudadanos) centró su discurso en el Pacto por la salud mental y el bienestar emocional de la ciudadanía firmado por todos los partidos con representación en la Cámara balear, “un compromiso de todos y un mandato que hay que llevar adelante”. El portavoz de Salud y Servicios Sociales de Ciudadanos señaló que el documento y la Proposición No de Ley aprobada también por todos los partidos dejan claro el camino a seguir y que la reestructuración de la sanidad primaria pasa por incorporar la figura del profesional de la psicología en los centros de salud.
Además de defender la incorporación de profesionales de la psicología en la AP, el portavoz de Salud y Servicios Sociales de Ciudadanos señaló tambiénla necesidad de favorecer la presencia de los psicólogos en otros ámbitos e insistió en la necesidad de destinar más recursos económicos para poder desarrollar las iniciativas recogidas en el pacto de salud mental y bienestar emocional.
Miquel Munar Cardell (El PI-Proposta per les Illes) coincidió que incrementar el número de psicólogos es una prioridad “porque estamos ante una pandemia silenciosa que está resquebrajando el bienestar de la ciudadanía”. El jefe de sección de psiquiatría de Son Espases reconoció el buen trabajo realizado durante esta legislatura por el coordinador autonómico del Plan de salud mental, Oriol Lafau, “poniendo las bases para ofrecer una mejor atención a la ciudadanía”. Sin embargo, señaló que “el psicólogo es absolutamente indispensable en todos los momentos de la vida de la persona” y en consecuencia, “además de garantizar su presencia en el área de la intervención sanitaria, tiene que estar presente de una manera transversal en todos los ámbitos (educativo, social, deportivo…).
El representante de El PI y miembro del Consejo General y de la sectorial de Salud señaló que no se puede hacer una visión reduccionista del tema. “Para hacer algo grande, hay que pensar a lo grande”, indicó y elevó tres consideraciones. “Los psicólogos tienen que empezar a especializarse cada vez más. Una apuesta clara por la investigación para identificar las necesidades futuras y saber hacia dónde nos dirigirnos, y transversalidad. Está claro el papel del psicólogo en el área de la intervención sanitaria, pero la figura del profesional de la psicología tiene que estar en el sistema público humano, esto es, en todos los ámbitos. De ahí la importancia de definir bien los roles del profesional de la psicología”, subrayó. Munar apostó también por un pacto nacional para asegurar una dotación de recursos importantes, porque “solos no podemos hacerlo”, concluyó.
Lucía Muñoz, candidata de Unidas Podemos al Ajuntament de Palma, cerraba el turno de intervenciones señalando que el sufrimiento psicológico siempre ha existido, pero ahora es visible y la salud mental es una asignatura pendiente dentro de las políticas sanitarias. “Es cierto que se ha avanzado mucho en las Islas en los últimos años, pero hace falta mucho más, porque existen 150.000 personas diagnosticadas en baleares con problemas de salud mental. Para nosotros va a ser una prioridad. Muñoz coincidió en que “la salud mental es una cuestión fundamental a todos los niveles” y se comprometió a abordar este tema con un plan que asegure la igualdad de condiciones en cuidados para todas y todos en Palma”.
La representante de Unidas Podemos subrayó que el tratamiento psicológico no puede ser un privilegio y como propuestas destacadas habló de triplicar la ratio de psicólogos actual (de 6 a 18 por cada 100.000 habitantes); reducir listas de espera a 1 mes y a una semana en el caso de las urgencias; apostar por servicios psicológicos en los hospitales públicos y trabajar en la especialización. A nivel municipal, Muñoz abogó por trabajar en la perspectiva comunitaria: recabando información sobre salud mental como base para un Plan de Salud mental para Palma, con la colaboración de la sociedad civil. Ese plan incorporaría programas específicos para jóvenes de entre 15 y 35 años y sus familias, en la línea del Programa Consúltame de Catalunya.
Tras exponer sus principales propuestas, el debate se prolongó con un turno de interpelaciones y réplicas entre los representantes de las distintas formaciones, que cerraron su participación en el debate con una conclusión y contestando a las preguntas de las personas asistentes.