En el presente documento se aboga por el ejercicio de la Psicología Coaching como una intervención que los/las profesionales de la Psicología realizan para potenciar el desarrollo y bienestar de individuos y equipos que están bueno y quieren mejorar en su vida, profesión o trabajo.
Por lo tanto, tiene que considerarse el coaching como un método para conseguir resultados, basado en el acompañamiento profesional de un/a Psicólogo/a coach. Genera conciencia, aprendizaje y acción diferentes, orientados a conseguir un objetivo determinado. Facilita que una persona trabaje sobre la forma en que se relaciona consigo misma para abordar el objetivo y, por lo tanto, trabaja con sus propios paradigmas. Esto supone identificar su forma de pensar, sus creencias, su lenguaje, sus valores, sus emociones, sus prioridades, sus opciones, sus conductas, etc., respecto al objetivo y su experiencia con él, que son áreas de trabajo propias de la Psicología.
Actualmente, el término de coaching está siendo utilizado para una gran diversidad de actividades como son: consejo, asesoramiento, formación, desarrollo personal, acciones de carácter motivacional, charlas, y planteamientos filosóficos y existenciales, entre otros. Lamentablemente también es constatable que con frecuencia se difunde como el alcance de cualquier que reciba una formación “específica”, independientemente de su formación académica y experiencia previa.
Además, se ha popularizado el argumento erróneo que “el coaching no es Psicología”, intentando con esto dotar a aquella actividad de un valor intrínseco propio (algunos lo dicen “disciplina”, “profesión”, etc.) y tratan de diferenciarlo del que denominan Psicología, a la cual identifican solo con las prácticas clínicas y/o sanitarias.
Sin embargo, en coaching se trabaja con y en procesos psicológicos, tales como la percepción, la atención, el razonamiento, la memoria, el aprendizaje, la voluntad, la motivación, la conducta, el autoconocimiento, la orientación al logro, etc.; en definitiva, con la persona íntegramente. Por eso, para los/las profesionales de la Psicología, es, claramente, una de sus áreas de trabajo natural, propia de su conocimiento.
Son numerosas las razones que avalan el interés de los/las profesionales de la Psicología por el coaching, que indican la necesidad de trasladar a la sociedad, en general, y a los posibles clientes/as de coaching, en particular, que cuando se trata de procesos psicológicos y conductuales, los/las profesionales de la Psicología colegiados/as son los adecuados/as para su realización, puesto que reúnen, además de sus conocimientos técnicos de carácter científico, las competencias desarrolladas en el acompañamiento de personas y el rigor deontológico que garantiza la buena praxis.
En consecuencia, parece que cada vez son más los psicólogos/as colegiados/as, que desde todas las áreas de intervención, están utilizando el coaching como uno de los servicios profesionales de su portafolio.
El psicólogo/a que ha complementado su bagaje académico en Psicología con una formación específica en coaching, y que recibe supervisión en su práctica profesional, aporta un valor diferencial y específico para el/la cliente/a en los siguientes aspectos:
1. Su formación universitaria de Psicología, en torno a la persona, su comprensión de esta y las leyes que lo afectan en los procesos de construcción de la identidad, personalidad, aprendizaje, percepción, atención, pensamiento, motivación, acción, interacción sistémica, culturalización, integración psicosomática, etc., es decir, en todos aquellos aspectos que la constituyen como persona, le permite una comprensión más eficiente de la situación del/de la cliente/a.
2. Puede valorar e identificar la idoneidad y viabilidad del método para el/la cliente/a con criterios reconocidos científicamente.
3. A causa de su formación en Psicología puede utilizar e integrar diferentes modelos psicológicos para intervenir, según las necesidades de su cliente/a, de una forma más eficaz y eficiente, porque consiga sus objetivos.
4. Está entrenado/a en la identificación de patrones de pensamiento, emocionales y corporales; en la detección de incidentes críticos y en la utilización de palancas de cambio más variadas y eficientes, lo cual facilita unos resultados más duraderos y profundos.
5. Su capacidad técnica le permite trabajar, según las necesidades del cliente/a, en cualquier de los niveles de aprendizaje, y conseguir el máximo resultado, llegando hasta el fortalecimiento de la identidad, a causa de la experiencia de logro personal.
Los Colegios Oficiales de Psicología (COP) se han venido configurando como los grandes precursores y potenciadores del posicionamiento y reconocimiento de los/las profesionales de la Psicología que utilizan esta metodología.
Además, tienen una misión muy importante, según una reciente sentencia del Tribunal Constitucional (Sala Segunda, Sentencia 82/2018, de 16 de Julio del 2018): “Se tiene que recordar que, en el ámbito sanitario, el control de la práctica profesional, de la formación continua, la competencia profesional, la certificación y recertificación de las competencias profesionales y el resto de las obligaciones deontológicas de los prestamistas, es una función propia e intransferible de los colegios profesionales”.
En este sentido, han venido formando y, en algunos casos, acreditando con las denominaciones: “Psicólogo Experto en Coaching”, PsEC® de la VEZ Madrid; “Psicólogo Experto en Coaching”, de la VEZ Andalucía Oriental; “Psicólogo/a Experto/a en Psicología Coaching” de la VEZ Cataluña; “Psicólogo Especialista en Coaching” PEC® de la VEZ Comunidad Valenciana; “Psicólogo Coach Acreditado”, PCA del GOLPE de la Región de Murcia, a aquellos colegiados que cuentan con la formación específica en coaching y demuestran la práctica profesional necesaria.
Por todo esto, el Consejo General de la Psicología de España quiere manifestar que:
1. En el trabajo con procesos psicológicos, son los/las profesionales de la Psicología los/las que ofrecen las garantías de formación y competencia técnica requerida.
2. Los procesos implicados en la actividad y finalidad del coaching son de naturaleza psicológica y conductual.
3. Las prácticas realizadas por profesionales no cualificados/as en Psicología, pueden ocasionar daños importantes en la salud de las personas.
4. Las acreditaciones profesionales de Psicólogo/a Experto/a en Coaching y sus semblantes, son un indicador del valor diferencial y específico de la competencia profesional de sus titulares.
Con esta declaración, el Consejo y los VEZ pretenden identificar, diferenciar y apoyar un ejercicio metodológico del coaching realizado por Psicólogos/as acreditados/as, así como promover su prestigio ante los clientes/as (personas y organizaciones) y la sociedad en general.
Marzo 2019.
Aprobado en Junta de Gobierno del 27 de abril de 2019.