El COPIB acoge la presentación del cuento ‘Hem viscut sa torrentada’, un material para prevenir el trastorno de estrés postraumático tras una catástrofe como la de Sant Llorenç

El COPIB acoge la presentación del cuento ‘Hem viscut sa torrentada’, un material para prevenir el trastorno de estrés postraumático tras una catástrofe como la de Sant Llorenç

La sede del Col·legi Oficial de Psicologia (COPIB) acogió el pasado día 11 de diciembre la presentación del cuento ‘Hem viscut sa torrentada’ (Edicions UIB), una publicación con alto valor terapéutico basada en la catástrofe acaecida en 2018 en el municipio de Sant Llorenç des Cardessar y que firman los profesionales de la psicología Patricia García y Rubén Ceinós. El objetivo de este cuento, ilustrado a calor con dibujos de Toni Garsan, “es crear un material psicoeducativo para las personas, especialmente para los menores, que han vivido o han sido testigos de una situación catastrófica inesperada como la acontecida en la zona del Llevant de Mallorca”.

Así lo explicaron los coautores de la publicación, ambos integrantes del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes de les Illes Balears (GIPIEC IB), en un concurrido acto que contó también con las intervenciones del vicerrector de Innovación y Relaciones Institucionales de la UIB, el doctor Jordi Llabrés; de la psicóloga, neuropsicóloga y terapeuta EMDR, Catalina Carbonell; del psicólogo y director de la Oficina Balear de la Infancia y la Adolescencia, Serafín Carballo, y del decano del Colegio, Javier Torres.

‘Hem viscut sa torrentada’ consta de 16 capítulos que narran las experiencias de una familia que vivió la torrentada desde que se desató la tormenta hasta los días posteriores en los que recibieron apoyo psicológico. “La idea es exponer una situación de amenaza, por lo que es posible que el menor se sienta vulnerable y débil, especialmente si ha vivido en primera persona esa experiencia”. El menor podrá reflexionar a medida que avance sobre el impacto que le produce la historia e ir midiendo la intensidad de sus emociones, a través de sencillos ‘termómetros del pánico’ -donde 1 indica tranquilidad y 5 mucho miedo- para seguir o detener la lectura. Puntuaciones de entre tres y cinco recomiendan que el menor tome consciencia sobre cómo gestiona sus emociones y aconseja volver a leer al capítulo hasta que la puntuación sea inferior a tres.

En opinión de los especialistas, “exponer de forma adecuada el recuerdo del incidente, reorganizar la información de lo que sucedió y reflexionar sobre ello puede ayudarlos a gestionar sus emociones y prevenir la aparición del trastorno de estrés postraumático". Por ese motivo, el cuento incluye un espacio para que los menores que vivieron la catástrofe reescriban el capítulo de acuerdo con su propia experiencia: dónde se encontraban cuando tuvo lugar la torrentada, qué recuerdan de aquel momento y de las emociones que experimentarlo.

Pensado para niños y niñas que han vivido episodios lamentables como el de Sant Llorenç, la lectura de este cuento puede ayudar a cualquier menor a empatizar mejor con aquellas personas que se han enfrentado a una experiencia traumática ya que el relato les permitirá adquirir la capacidad para superar el impacto emocional que genera.