La Junta de Gobierno del Collegi Oficial de Psicologia de les Illes Balears quiere trasladar su preocupación por la situación de especial riesgo y vulnerabilidad que afecta a las personas sin hogar en este estado de confinamiento, así como el conjunto de profesionales que atiende a este colectivo
Las personas sin hogar son probablemente el grupo de mayor riesgo frente a la pandemia de Covid-19, junto a las personas mayores y las que sufren patologías previas, ya que vienen padeciendo dificultades para acceder a derechos básicos como la sanidad o la vivienda que se ven acrecentadas en esta situación de alarma sanitaria por el desconocimiento de las medidas que se están llevando a cabo. Esto hace que sea esencial tener un talante sensible a las circunstancias en que se encuentran.
El Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo hace mención a las ayudas para personas sin hogar, y gracias a ello se están impulsando acciones para poner los medios materiales, profesionales y económicos a disposición de la atención de las personas sin hogar en este contexto. Para ello, es necesario dar soporte a los servicios sociales y en especial a la red de inclusión social, a fin de que puedan promover medidas respetuosas con la realidad de este conjunto de la población que garanticen su protección.
Desde el COPIB se recomienda también a los organismos intervinientes en esta crisis, que sean permeables a las recomendaciones y al asesoramiento de las/os profesionales que atienden al colectivo de personas sin hogar. Es fundamental que se proporcione un trato digno y un acceso a los derechos de sus usuarios/as, libre de prejuicios y falsas creencias que en buena medida han contribuido a que las personas sin hogar sean personas más vulnerables y estén alejadas de los servicios de ayuda.
Somos conscientes del estado de excepción en que nos encontramos y de la escasez de materiales de protección individual que existe, como pueden ser las mascarillas o los EPI, que impide que el conjunto de profesionales pueda intervenir de una forma segura. Pero también creemos importante evidenciar que el tipo de edificios o la disposición actual de algunos Servicios, así como el número de personas en situación de sinhogarismo, dificulta en muchos casos cumplir con las medidas de distancia social, contención y aislamiento de personas, bien porque tengan que dormir en habitaciones comunes, en literas, o bien porque carecen en muchos casos de espacios que se puedan habilitar.
La compleja situación en la que conviven un alto número de personas sin hogar en albergues, demanda satisfacer una serie de necesidades en materia de ocupación y ocio, fomento de la convivencia y la conciencia social hacia la situación de alerta, además de soluciones que compaginen la realidad del consumo de sustancias para sobrellevar su situación personal con el respeto a las medidas de contención, tratar las consecuencias del aislamiento sobre su problemática de salud mental y ayudar a sobrellevar el estado de ansiedad derivado del propio confinamiento.
Estas son algunas de las tareas a las que el equipo de profesionales que asiste a este colectivo se está enfrentando estos días. Desde el COPIB queremos transmitirles nuestro apoyo y soporte, así como nuestro agradecimiento, y hacer un llamamiento a la sensibilidad ciudadana y a la responsabilidad de los agentes implicados en la gestión de la pandemia para procurar a las personas sin hogar el derecho a un espacio digno que les permita garantizar su seguridad durante la alarma sanitaria. Asimismo, es fundamental que cuando superemos esta situación, las administraciones competentes aborden sin demora medidas para garantizar el derecho a la vivienda, desde la perspectiva de cómo la falta de dicho derecho provoca dificultades para afrontar una crisis como la que se está viviendo de forma digna y segura.
Junta de Gobierno del COPIB
Palma, 25 de marzo de 2020