El COPIB ofrece apoyo y atención psicológica telefónica al colectivo de personas mayores de las illes que viven en soledad durante el confinamiento y en el retorno a la normalidad

El COPIB ofrece apoyo y atención psicológica telefónica al colectivo de personas mayores de las illes que viven en soledad durante el confinamiento y en el retorno a la normalidad

El Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB), con el apoyo de la Obra Social “la Caixa”, ha puesto en marcha un servicio gratuito de atención telefónica dirigida al colectivo de personas mayores que viven en soledad en la comunidad autónoma, para ofrecerles apoyo y atención psicológica mientras dure el confinamiento decretado por el Gobierno del Estado por el SARS-CoV-2, así como durante las distintas fases que se han establecido hasta recuperar la normalidad. El número 900 712 112, gestionado de manera directa por profesionales de la Psicología del Colegio, está operativo desde el 1 de mayo, de lunes a domingo, de las 9.00 h a las 21.00 horas.

Ante la situación excepcional que vive la comunidad autónoma y todo el país, el COPIB, que agrupa a 1.762 profesionales de la psicología de la comunidad autónoma, quiere, con la más sincera vocación de servicio, aportar ayuda, cercanía, serenidad y escucha a todas aquellas personas que lo puedan necesitar, desde el conocimiento científico y la experiencia profesional. Con esa finalidad, además de los servicios de atención psicológica a la ciudadanía y de atención al duelo, que están funcionando en coordinación con el Govern de les Illes Balears y la EFM, y del servicio de atención psicológica a deportistas con un objetivo de rendimiento, se activa ahora este nuevo número de teléfono específico para el colectivo de personas mayores que viven solas.

En concreto, esta atención telefónica tiene el objetivo de apoyar y asesorar a las personas mayores que viven solas, resolviendo las posibles dudas que puedan tener y orientándolas en una situación de especial vulnerabilidad psicológica.

Desde el COPIB explican que es comprensible que cada persona, individualmente, experimente durante el aislamiento distintas sensaciones y pensamientos relacionados con emociones como: miedo, soledad, incertidumbre, enfado, ira, tristeza, aburrimiento, angustia (preocupación por el futuro) o incluso estrés y crisis de ansiedad, entre otros. Todas ellas normales, pero desagradables si se vivencian con elevada intensidad y con riesgo de agravarse en el caso de las personas mayores, donde además pueden converger otros factores de vulnerabilidad como son la soledad, la dependencia, la discapacidad, pluripatologías, etcétera.

Al respecto, los profesionales de la Psicología de las Illes Balears recuerdan que durante el proceso de envejecimiento se producen una serie de cambios fisiológicos que conducen a un estado caracterizado por una menor reserva funcional y una disminución de la capacidad de adaptación a estos cambios. “Es lo que podríamos denominar estado de ‘fragilidad’. La persona mayor frágil o de riesgo es aquella que presenta una disminución de las reservas fisiológicas con un mayor riesgo de declinar, lo que la sitúa en una situación de mayor vulnerabilidad ante perturbaciones externas y resulta en una mayor probabilidad para presentar episodios adversos de salud (hospitalización, institucionalización, caídas, muerte) y pérdida de función, discapacidad y/o dependencia”.

A esa fragilidad se suman otros factores como la soledad, entendida como el hecho de vivir y sentirse solo, que pueden repercutir en el estado psicológico de la persona si carece de redes familiares y sociales para poder interactuar socialmente y para compartir sus necesidades socioemocionales.

Por último, como consecuencia del aislamiento y más si se dilata en el tiempo, algunas personas mayores pueden experimentar graves dificultades de adaptación y pueden ir sintiéndose cada vez más indefensas, desatendidas, paralizadas, angustiadas, estresadas y debilitadas psicoemocionalmente.

El objetivo de este servicio psicológico telefónico es asesorar y ayudar a las personas mayores que lo necesiten a gestionar sus emociones para que no se conviertan en un problema y que vivan esta situación con tranquilidad y buena disposición de autocontrol esos sentimientos de vulnerabilidad, miedo, amenaza y desconfianza que pueden estar experimentando.

Junta de Gobierno del COPIB