La Comisión de Vivienda del Ayuntamiento de Palma se reunió el pasado día 13 de mayo a través de videoconferencia para valorar la redacción del plan de desconfinamiento que se está elaborando desde la citada comisión, tras incorporar las aportaciones realizadas por las distintas entidades que participan en la última reunión. La sesión presidida por la regidora y presidenta de la citada comisión, Neus Truyols, y coordinada por Jaume Garau, representante de Palma XXI contó también con la asistencia de miembros del Círculo de Economía de Mallorca; el COAIB; Jóvenes Arquitectos; ARCA y Darder-Mascaró. En representación del COPIB participó Joan Antoni Sancho, miembro de la Junta de Gobierno del Colegio.
El documento final recoge ideas y actuaciones concretas para poner en marcha en tres ejes:
-Generar una gobernanza más participativa, con más consenso y más transparente.
- Sobre la respuesta a la crisis actual y la prevención de futuras crisis.
-Sobre la dirección que debe tomar la salida de la crisis.
En el turno de intervenciones, el representante del COPIB, Joan Antoni Sancho, señaló que el desde el Colegio se apoyan todas las medidas que representen un bienestar y un beneficio para el ciudadano, aunque destacó que preocupan dos vertientes importantes durante la fase de post desconfinamiento. En primer lugar, las personas que se han visto afectadas muy directamente por el SARS-CoV-2 bien porque han sufrido la enfermedad, bien porque han perdido a un familiar por el virus. En segundo lugar, las personas más golpeadas por la crisis económica y que ya empieza a ser visible. Al respecto, Sancho ofreció la colaboración del Colegio para poner en marcha los programas de ayuda y apoyo psicológico que se consideren oportunos para paliar los efectos en la salud mental de estas personas, bien con Ayuntamiento de Palma, bien con las diferentes entidades y asociaciones implicadas.
El argumento de Jaume Garau apoyó la tesis de Sancho al considerar que la crisis que estamos viviendo es lo suficientemente importante como para tener que establecer un sistema de emergencia social y económica, en la que no se puede descuidar la cuestión psicológica por la incertidumbre que genera el futuro inmediato. Asimismo, Garau consideró que la respuesta de las administraciones ante esta crisis no puede ser como la de 2008, sino que tiene que ser una actuación conjunta de todas las instituciones para una gobernanza efectiva de la situación.
El resto de asistentes incidieron en aspectos diferentes aspectos tanto generales como concretos del documento, coincidiendo en la necesidad de favorecer la coordinación entre administraciones, concretar determinadas actuaciones con proyectos más específicos, favorecer la innovación, disponer de espacios más amplios y verdes, potenciar la rehabilitación de viviendas, analizar la capacidad de absorción de la ciudad de Palma en cuestiones como el turismo de cruceros, potenciar la movilidad peatonal y reforzar el comercio local, entre otras.
La presidenta de la Comisión, Neus Truyol, agradeció la iniciativa y la implicación de las entidades y explicó que será necesario concretar aquellas acciones que son prioritarias para afrontar los retos y las necesidades que se perfilan tanto a nivel social, como a nivel ambiental y estructural de ciertas infraestructuras de la ciudad. Asimismo, Truyol se comprometió a convocar el Consejo Municipal de Modelo de ciudad para poder reevaluar el plan de trabajo previsto inicialmente introduciendo las nuevas aportaciones.