EL COPIB es una de las quince entidades que se han unido para expresar su preocupación y total rechazo ante la proliferación de casas de apuestas en Baleares y la constante y agresiva publicidad del juego online que favorecen la entrada en el mundo de las apuestas a edades cada más tempranas.
El decano Javier Torres y responsables de las entidades que han suscrito un manifiesto comparecieron ante los medios el pasado jueves, 12 de diciembre, para explicar su posicionamiento y alertar del fácil acceso que tienen los menores para introducirse en el mundo de las apuestas y de los juegos de azar, así como de los riesgos y de los problemas de salud derivados de su adicción. El consumo de alcohol y de drogas está criminalizado por la sociedad, pero “la adicción al juego es la nueva epidemia del siglo XXI y tenemos que coordinarnos y adoptar medidas legales y de prevención para proteger a los jóvenes”, aseguraron.
En las Illes Balears existen a día de hoy 170 locales de juego, un 70% más que en 2018, y la mayoría de ellos ubicados en barriadas de Mallorca con rentas bajas. A estas salas hay que añadir las 4.2016 máquinas tragaperras que existen repartidas en cientos de bares, y la agresiva publicidad, apoyada por rostros de personajes públicos, que anima a entrar en el mundo de las apuesta online “normalizando estas prácticas como una actividad de ocio con bajo riesgo”, explicaron.
Los firmantes mostraron su malestar por la facilidad con la que se autoriza la apertura de estos negocios y la falta de control para evitar que los menores puedan entrar en ellos pese a la prohibición, y apostaron por unificar las competencias en materia de juego y revisar la normativa que permite que la apertura de estos salones próximos a espacios frecuentados por menores o adolescentes y que únicamente les exige guardar una distancia de 100 metros de un centro educativo. “Un verdadero insulto”, según Miguel Ángel Guerrero, presidente de Fapa Mallorca.
La psicóloga Antònia Miralles, de la Asociación Juguesca, verificó que el número de ludópatas ha crecido en los 3 últimos años y destacó que lo más preocupante es que en sus historias se ha descubierto que muchos de estos apostantes son menores cuya adicción al juego va en aumento hasta llegar a la edad adulta. De hecho, el 30% de los adictos de Balears reconoce que se engancharon a una temprana edad. Un hecho que se agrava, tal y como matizó Antoni Parets, psicólogo del programa que Projecte Home desarrolla para atender a personas que sufren esta adicción al juego online, ya que han comprobado como “muchas veces esta obsesión por el juego va unida a otras adicciones, como por ejemplo el alcohol”.
Además del COPIB, suscriben el manifiesto FAPA Mallorca, promotora del documento, Unicef Baleares, Asociación Juguesca, el Instituto Europeu d'Estudis de Prevenció (Irefrea), la Oficina Balear de la Infancia y la Adolescencia la Oficina Defensora de la Ciutadanía de Palma, Projecte Home Balears, Associació Balear de Salut Mental, el Collegi de Treball Social, el Collegi de Metges, el Collegi d'Educadores i Educadros Socials de Balears, el Collegi de Pedagogia i Psicopedagogia, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, el IRIE de la UIB y la Oficina d'Universitat Saludable.