COMUNICADO DE PRENSA: El COPIB visibiliza el impacto de la pérdida gestacional y perinatal en la salud mental de las madres y padres y defiende la importancia de crear más redes de apoyo y destinar recursos

COMUNICADO DE PRENSA: El COPIB visibiliza el impacto de la pérdida gestacional y perinatal en la salud mental de las madres y padres y defiende la importancia de crear más redes de apoyo y destinar recursos

Con motivo del Día Internacional del Duelo Gestacional y Perinatal, que se celebra el 15 de octubre, el Grupo de trabajo de Psicología Perinatal del Collegi Oficial de Psicologia de les Illes Balars (COPIB) pone de manifiesto la necesidad de visibilizar y concienciar a las administraciones competentes y a la sociedad en general, acerca del impacto en la salud mental que tiene en los padres y familiares la pérdida de un bebé intraútero, en el parto o a los pocos días de nacer.

Desde el Colegio destacan que es una cuestión de gran relevancia para la población actual que las instituciones públicas tomen en consideración la afectación sobre la salud mental que la pérdida gestacional y perinatal ocasiona en las madres, padres, familiares e incluso en el personal sanitario que atiende a la familia en el momento de la pérdida y ponga a disposición de los mismos, los recursos y dispositivos suficientes para hacer frente a las necesidades emergentes de la familia que acaba de perder a su bebé.

En España, en el año 2019, se produjeron 4,49 fallecimientos por cada mil nacidos en la etapa perinatal, tasa que en las Illes Balears se eleva hasta los 5,67 por cada mil nacidos, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Además, según recoge el informe Umamanita -primera asociación en España de apoyo a la muerte perinatal-, la cifra asciende hasta seis bebés fallecidos al día si tomamos en consideración las pérdidas en el primer y segundo trimestre de embarazo. La coordinadora del Grupo de Trabajo de Psicología Perinatal, Charo Moragues, destaca que “detrás de las siempre frías estadísticas, se encuentran unos padres que han perdido a su bebé antes de tiempo y que tendrán que reorganizarse y adaptarse a nivel psíquico y emocional frente un acontecimiento inesperado, culturalmente sin sentido, invisibilizado y traumático”, explica. “Este suceso supondrá, por una parte, un coste para el individuo pues verá mermada su salud y bienestar, quedando afectada, en algunos casos, su red social apareciendo el aislamiento. Por otra parte, supone un coste económico para la sociedad y el doliente (baja productividad en el ámbito laboral, bajas laborales, mayor demanda del sistema sanitario público y privado, etc…)”.

Según los datos que maneja el Grupo de Psicología del COPIB, entre el 10% y 30% de las mujeres que sufren la pérdida intraútero, en el parto o a los pocos días de nacer padecen síntomas clínicos de ansiedad, depresión, estrés postraumático y duelo complicado durante los meses y años después de la muerte. “Visibilizar el duelo que transitan las familias cuando muere un bebé en el útero, en el parto o a los pocos días de nacer y ofrecerles apoyo psicológico para prevenir y trabajar por y para la protección de su salud mental es una cuestión de responsabilidad”.

En este sentido, desde el Colegio defienden la necesidad de crear protocolos de atención a la pérdida gestacional y perinatal. Asimismo destacan la importancia de garantizar que la mujer que está transitando la pérdida durante la hospitalización, se encuentre siempre acompañada (por su pareja o familiar), incluso en tiempo de pandemia.

Por último, el COPIB quiere contribuir a eliminar los tabús sociales que existen frente la muerte perinatal, animando por un lado a las familias a expresar su necesidad y dolor y, por otro, a los profesionales de la salud a escucharlas con atención, para que puedan seguir trabajando en la asistencia de calidad y en la prevención de la salud.

Finalmente, el COPIB quiere poner en valor el trabajo del profesional de la Psicología Perinatal, especializado en acompañar el proceso de maternidad desde el inicio de la concepción, embarazo, postparto y primera crianza y así dar un servicio especializado a las familias en su pérdida.

CONSIDERACIONES GENERALES

Cabe destacar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) denomina duelo perinatal a las pérdidas que se producen desde la semana 22 de gestación hasta los 27 días de postparto. En cambio, en España se considera el período perinatal a partir de las 26 semanas de gestación, ya que es la edad gestacional a partir de la que es obligatorio inscribir en el Registro Civil una muerte fetal (Ley del 8 de junio de 1957 sobre el Registro Civil), un motivo más por el que se desautoriza e invisibiliza las pérdidas gestacionales anteriores al período perinatal y por el que las madres sufren en silencio y sin derecho su pérdida.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales del 2013 (DSM-V) define el duelo como la reacción normal frente a la pérdida de un ser querido, siendo este evento uno de los estresores vitales de más alta intensidad para la vida de una persona. El doliente, bien será capaz de aceptar y transformar su dolor ante la pérdida en el tiempo necesario, en función de sus recursos de afrontamiento y gracias a un adecuado acompañamiento social o bien sufrirá una alteración de su salud mental.