Ante la situación del Estado de alarma sanitaria en la que nos encontramos a consecuencia del Coronavirus SARS-CoV-2, el Collegi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB), que agrupa a 1.762 profesionales de la psicología de la comunidad autónoma, quiere, con la más sincera vocación de servicio, aportar ayuda, cercanía, serenidad y escucha a todas aquellas personas que lo puedan necesitar, desde el conocimiento científico y la experiencia profesional. Con ese objetivo, el Colegio, en colaboración la Empresa Funeraria Municipal de Palma, ha activado un servicio gratuito presencial de atención psicológica en el tanatorio para asesorar y apoyar en el duelo a las personas que lo precisen durante el Estado de alarma.
La situación de especial dificultad que afronta nuestra Comunidad Autónoma y todo el Estado, fundamenta que la organización profesional del COPIB, en coordinación con las instituciones en el ámbito de sus competencias, en este caso la Empresa Funeraria Municipal de Palma, pueda adoptar medidas que favorezcan el bien común de la ciudadanía ante un problema colectivo. En este sentido, desde la institución colegial considera fundamental prestar apoyo y asesoramiento psicológico a la población que pueda reducir las posibles secuelas psicológicas y generar el máximo bienestar de las personas que atraviesan una situación de duelo, de su entorno y del conjunto de la población.
Desde el jueves 26 de marzo, profesionales de la Psicología con competencias para la intervención en duelo realizan guardias en el Tanatorio de Palma, para asesorar y acompañar en el duelo a las personas que lo precisen en una situación excepcional como la que se está viviendo. El horario de atención es de lunes a viernes, de las 9:00 a las 19:00 horas, y el sábado, de 9:00 a 14:00 horas.
Afrontar la pérdida de un ser querido en una situación de especial vulnerabilidad psicológica como la que nos encontramos y que limita la expresión de los sentimientos y de las emociones (tristeza, desánimo, angustia, temor, incertidumbre, rabia e incluso culpa…) es un factor agravante que, en algunos casos, puede favorecer la cronificación de una gestión negativa del proceso natural del duelo, ya que se han restringido los ritos funerarios (velatorio, entierro, duración de las exequias, número de personas presentes…) y no toda la familia y allegados puedan despedir al difunto.
Esta situación nueva y totalmente desconocida e inhabitual puede provocar en algunas personas un impacto psicológico con ausencia de respuestas adecuadas para afrontarla y más si se vive en soledad.
El objetivo de este servicio es ayudar a que las personas realicen un proceso de despedida de la persona querida que evite un “duelo complicado”. Es decir, que desarrolle síntomas psicológicos con una duración e intensidad mucho mayor de lo habitual.
La forma como gestionemos las emociones se puede convertir en un problema añadido y es fundamental que las personas lo vivan con tranquilidad, acompañamiento y sensación de protección.
Junta de Gobierno del COPIB