El grupo de profesionales de la Psicología de Emergencias del COPIB ha atendido cerca de 200 casos relacionados con suicidios en las Islas desde que se declaró la pandemia

El grupo de profesionales de la Psicología de Emergencias del COPIB ha atendido cerca de 200 casos relacionados con suicidios en las Islas desde que se declaró la pandemia

Los profesionales del Grupo de Intervención Psicológica de Emergencias, Catástrofes y Crisis (GIPEC IB) del Col·legi oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB) han sido activados en 188 ocasiones por el Servicio de Emergencias de las Illes Balears 112, para asistir en casos relacionados con el suicidio registrados en la comunidad autónoma desde que se declaró la pandemia por la Covid-19 hace 2 años y medio. Del total de intervenciones realizadas en el período de enero de 2020 a junio de 2022, 93 fueron suicidios consumados (24 mujeres y 69 hombres) y 95 ideaciones y tentativas (28 mujeres y 67 hombres). Por islas, Mallorca concentra el mayor número de activaciones del servicio por este motivo con 148 intervenciones, seguido de Ibiza, 24; Menorca, 14 y Formentera, 2.

Aunque en 2020, último año de referencia de las estadísticas oficiales, el INE registró un pequeño descenso del número de suicidios en Baleares respecto a 2019, la coordinadora del GIPEC IB, Antonia Ramis, advierte que los datos de activación del grupo relacionadas con este grave problema suponen un incremento del 24,5 % respecto a las intervenciones realizadas en el bienio anterior (2018-2019), cuando se registraron 151 casos relacionados con el suicidio en las Islas. Estas cifras coinciden con el repunte de personas que han necesitado la atención de un/a psicóloga/a a nivel asistencial por ideación suicida o tentativas, que no se contabilizan en el país, y que advertía ya el Observatorio del Suicidio de las Illes en octubre de 2020.

“El suicidio no tiene género, ni edad, ni clase social. Lo confirman los datos y el hecho de que las casusas del comportamiento suicida sean numerosas, complejas y normalmente multifactoriales. Todos somos vulnerables y vivimos con la posibilidad de tener que afrontar en algún momento de nuestra vida una crisis vital, porque como seres humanos somos sensibles al sufrimiento psicológico y la situación actual de cambios y de incertidumbre que estamos viviendo en todos los ámbitos está afectando a muchas personas que de alguna manera tienen que enfrentarse a situaciones inesperadas y frustraciones”, destaca Ramis.

Un análisis detallado de los casos en los que el GIPEC IB ha sido activado en estos últimos tiempos revela que el comportamiento autolítico y la consumación de la ideación suicida sigue siendo más elevada en los hombres que en las mujeres (136 y 52 casos respectivamente), si bien es cierto que en el último año se ha detectado un aumento de la conducta suicida en la población femenina.

Respecto a la franja de edad que presenta una mayor incidencia de casos, el 68,7% de las intervenciones realizadas afectan a grupos de edades comprendidos entre los 18 y los 50 años. La franja de edad de 41 y 50 años es la más golpeada, representando un 29,44% de las activaciones, si bien el colectivo de personas de entre 18 y 40 años es el que ha experimentado un mayor incremento de casos, representando el 39,2% de las intervenciones. También preocupa el aumento de casos relacionados con menores de 18 años, que suponen ya un 4,2% de las intervenciones.

Aunque las mayores tasas de suicidio se han registrado siempre entre los varones de edad avanzada, en los últimos meses hemos constatado un incremento de tentativas y suicidios consumados entre adolescentes y jóvenes. En estos casos, el deseo de morir surge como respuesta a una crisis vital, sin necesidad de que exista un problema de salud mental de base contrariamente a lo que se puede pensar.

“En las edades más jóvenes, las activaciones están relacionadas con ideación y tentativas de suicidio, por lo que es fundamental proporcionar una atención psicológica adecuada en ese momento de crisis y de sensación de desamparo por tener que afrontar una situación difícil ya sea de carácter personal, sentimental, familiar, laboral, económico, de salud, de adicciones, etcétera”, explica Ramis. Por todo ello, “es importante que la persona pueda expresar sus emociones, sentimientos y pensamientos, que pueda compartir su desánimo, dar sentido a sus preocupaciones y necesidades, recibir la ayuda necesaria e inmediata parar orientar y aceptar posibles soluciones y así recuperar la propia sensación de control”. El objetivo es evitar que vuelva a intentarlo, previniendo especialmente que dé el siguiente paso y la ideación suicida se convierta en conducta suicida, como está sucediendo. En la franja de edad de 18 a 30 años el número de casos se triplica y el porcentaje de activaciones se eleva al 20,2%”, lamenta la psicóloga.

¿Quién puede solicitar la intervención del psicólogo de emergencias de guardia?

Todos los equipos de respuesta a la emergencia pueden solicitar atención psicológica profesional las 24 horas del día llamando al 112: sanitarios, bomberos, policía nacional, policía local, guardia civil, socorristas, etc…

Igualmente, cualquier ciudadano/a puede activar el servicio ante una situación de emergencia personal y/o familiar que pueda entrañar un riesgo inminente para la vida de una persona.

Actualmente el GIPEC IB 112 está integrado por un total de 40 psicólogos/as: 22 profesionales trabajan en Mallorca, 8 en Menorca, 7 en Ibiza y 3 en Formentera.