¿Cómo se regulan las emociones desde la infancia? ¿Qué sucede si no existe esa regulación y si hay un trauma relacional? Estas y otras cuestiones se analizan en profundidad en las reuniones del Grupo de Trabajo de Vínculo Afectivo del COPIB. El grupo coordinado por Ana Cortiñas, psicóloga (B-00486) y vocal de formación en Mallorca en el International Attachment Network, se constituyó en noviembre de 2020 con el objetivo de promover y dinamizar entre los profesionales y estudiantes de Psicología el estudio y conocimiento del Vínculo Afectivo, también conocido como Apego, así como favorecer la práctica profesional basada en la evidencia científica que ha demostrado que el apego es fundamental en la estructura del ser humano”, destaca Cortiñas.
Desde el inicio de la teoría formulada por el psicoanalista británico John Bowlby en los años 70, se han realizado numerosos estudios científicos que demuestran que de las relaciones tempranas dependen muchas cosas del ser humano, como la capacidad del/de la niño/a para regular las emociones, la conducta prosocial, la posibilidad de aprender habilidades sociales a partir de los iguales en la escuela y luego también tiene relación directa con la pareja futura que se tendrá”, explica Ana Cortiñas. El estudio del vínculo afectivo va más allá de relaciones porque la regulación emocional depende de la figura de apego inicial de los/as niños/as. Por la tanto, “estamos hablando de casi todas las patologías mentales que son desregulación de emociones, -como la depresión, la ansiedad, el trastorno límite de la personalidad en donde no se pueden manejar bien las relaciones etcétera y que tienen que ver con las relaciones tempranas”, señala.
En opinión de Cortiñas, se da la paradoja de que después de cinco décadas de estudio del vínculo afectivo que han demostrado su importancia en la conformación de la estructura del ser humano, sigue siendo una asignatura pendiente en las facultades españolas de Psicología, salvo excepciones. Ello se debe en gran parte a que la teoría fue formulada por un psicoanalista y como la mayoría son cognitivos conductuales no se estudia cuando es fundamental. En opinión de Cortiñas, la práctica clínica y también la educativa tienen que basarse en el apego y sin embargo no hay formación ni en los profesionales de psicología, ni en los de educación.
El Grupo de Trabajo de Vínculo Afectivo del COPIB, integrado por personas que tienen formación y conocimientos en técnicas relacionadas con el apego, se creó precisamente para dar visibilidad a los estudios del vínculo de apego; favorecer la formación y trabajar en profundidad todas estas cuestiones, cómo se regulan las emociones desde la infancia, qué sucede si no existe esa regulación y qué pasa si hay trauma relacional, entre otros temas.
Con esa finalidad, el pasado 26 de junio las personas integrantes del grupo de trabajo se reunieron a través de la plataforma zoom para analizar nuevas propuestas de formación sobre las bases psicodinámicas del vínculo afectivo, proseguir con el análisis del libro de estudio de Diana Fosha y supervisar casos clínicos.
Las personas interesadas en conocer más acerca de los objetivos y el trabajo que realiza el Grupo de Estudios del Vínculo Afectivo del COPIB pueden solicitar más información enviando un email a anacor@cop.es y/o participar en la próxima reunión, prevista para el día 18 de septiembre.