Los límites del control parental, la ética del uso de las tecnologías para ejercer dicho control, la libertad del individuo y el miedo a la pérdida fueron algunos de los temas que se abordaron el pasado jueves 17 de febrero, en el debate que siguió al visionado de Arkangel en una nueva sesión del Cinéforum organizado por la vocalía de Ibiza y Formentera del COPIB.
Dirigido por Jodie Foster, el segundo capítulo de la cuarta temporada de Black Mirror, sumerge al espectador en la historia de Marie (Rosemarie DeWitt), una madre atormentada con la idea de perder a su hija Sara (Brenna Harding) y excesivamente controladora. Tras sufrir un episodio de pánico después de perder a Sara unos instantes, Marie toma la decisión de suscribirla al programa Arkangel, un proyecto de tecnología de chip implantado que permite a los padres ver a través de los ojos de sus hijos, rastrearlos, controlarlos e incluso pixelar imágenes que les causarían angustia. Aunque inicialmente la tecnología es efectiva, una serie de circunstancias harán que Marie decida desactivar el programa para que Sara crezca sin el uso del chip. Sin embargo, cuando Sara se convierte en una adolescente rebelde, Marie volverá a sentir la tentación de usar Arkangel nuevamente para espiarla.
La ficción de la exitosa serie de Netflix propició un interesante intercambio de ideas entre las personas participantes, que, moderados por la psicóloga Sandra Císcar, debatieron intensamente sobre cuestiones complejas, dilemas éticos y morales, e incluso miedos sobre como los avances biotecnológicos podrían afectar a la subjetividad humana. El acto contó también con las intervenciones de Ana Pallas Miralles, vocal del COPIB de Ibiza y Formentera, y de Vicente Alcántara, vocal de Psicología Jurídica.

