Más de 30 profesionales de la Psicología participaron en el seminario web del COPIB que profundizó en los factores precipitantes que impulsan al suicidio

Más de 30 profesionales de la Psicología participaron en el seminario web del COPIB que profundizó en los factores precipitantes que impulsan al suicidio

El seminario web organizado por el COPIB bajo el título Riesgo Suicida y Funciones ejecutivas en el trastorno depresivo mayor: el proyecto SUICOG trajo un interesante análisis y posterior debate sobre los factores precipitantes que pueden conducir a una persona al suicidio, en el que participaron más de 30 profesionales de la Psicología.

La sesión moderada por Antonio Riera, vocal de Psicologia Clínica y de la Salud de la Junta de Gobierno, y por Jennifer Prata, coordinadora del Grupo de Trabajo de Prevención Suicidio del Colegio, centró la atención en el proyecto de investigación ‘SUICOG” de la UIB, que lidera Pau Riera, miembro del grupo de investigación Trastornos Mentales de Alta Prevalencia (TRAMAP).

En concreto, el estudio que forma parte de la investigación predoctoral de Riera es una propuesta de Margalida Gili y Miquel Roca, doctores de la UIB, que parte de la premisa de que los trastornos emocionales, en concreto la depresión, constituyen la gran puerta de entrada a las tentativas de suicido y a los suicidios consumados.

Afortunadamente no todas las personas que padecen un trastorno emocional piensan en el suicidio lo que obliga a afinar más en la búsqueda de posibles factores precipitantes. En este sentido, es sabido que existen alteraciones a nivel neuropsicológico en relación con los episodios depresivos. La naturaleza de estas alteraciones aún esta siendo estudiada. No se conoce con precisión si éstas son un rasgo de la persona, con lo que antecederían al episodio depresivo, un estado, por lo que permanecerían mientras se mantenga el cuadro clínico de la depresión, o bien una cicatriz, quedando como resultado posterior al episodio depresivo tras su remisión clínica.

Independientemente de la naturaleza de dichas alteraciones es posible que su presencia pueda indicar un mayor riesgo suicida. Especialmente cuando se trata de alteraciones en las funciones ejecutivas dado su papel en el control y planificación de la conducta.

La investigación de Pau Riera tiene como objetivo obtener datos al respecto y se animó a las personas que asistieron a la presentación a colaborar en la obtención de muestra.

Los/as colegiados/as que quieran colaborar con dicho estudio o conocer mejor la investigación pueden solicitar más información enviando a un correo a uibdepressio@uib.es.