MTS Globe colabora con el Colegio Oficial de Psicología de las Islas Baleares para brindar apoyo a familias ucranianas

MTS Globe colabora con el Colegio Oficial de Psicología de las Islas Baleares para brindar apoyo a familias ucranianas

MTS Globe, empresa proveedora de soluciones turísticas a tour operadores y hoteleros con presencia en 19 países, colabora con el Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB) en el programa de apoyo psicológico a familias ucranianas desplazadas a las Islas Baleares como consecuencia de la guerra, desde mayo de 2022.

Para MTS, el aspecto social es fundamental y por este motivo apoya regularmente a diversas ONG y proyectos socialmente responsables. La colaboración económica con el COPIB deriva específicamente de la necesidad, latente e inmediata, de brindar apoyo a las familias ucranianas refugiadas en el archipiélago Balear.

“La guerra en Ucrania está siendo uno de los más terribles episodios de la historia reciente”, señala Margalida Socías, directora de RRHH en MTS Globe, “Además de las pérdidas humanas, la destrucción material y el desplome económico, existe un fenómeno menos mediático e igualmente grave: el impacto psicológico en las personas que viven la guerra en primera persona, y cuya salud mental se está viendo gravemente afectada. En MTS estamos comprometidos con esta causa y decidimos ayudar en la medida de lo posible a las familias desplazadas”.

Según datos de la OMS, una de cada cinco personas en zonas de conflicto convive con algún tipo de trastorno mental. En Ucrania específicamente, esto equivale a ocho millones de personas con afectaciones psicológicas derivadas de la guerra.

El objetivo del programa en el que MTS ha aportado fondos, es el de brindar apoyo psicológico de primer nivel, intentando reforzar las estrategias de afrontamiento y la capacidad de recuperación de las personas que reciben atención, para así afrontar su nueva realidad en la ciudad de acogida y conseguir minimizar el impacto traumático como consecuencia de la guerra.

Datos del programa

El COPIB puso en marcha el Dispositivo de Atención Psicológica a familias ucranianas con un operativo de 10 profesionales especialistas en el ámbito de las emergencias, crisis e intervención sanitaria para llevar a cabo intervenciones de carácter individual (con un enfoque de regulación emocional y gestión de estrés) y grupal (con un enfoque de psicoeducación), adaptándose a los espacios que les han facilitado las entidades y asociaciones que han contactado con el Colegio para solicitar los servicios.

A través de este dispositivo se ha atendido aproximadamente a un centenar de personas y se han realizado 70 intervenciones (individuales y grupales).

Los casos han sido derivados principalmente por Atención Primaria, unidades de Salud mental y centros educativos, ya que se han visto con importantes dificultades para manejar toda la problemática psicológica que presentan tanto adultos como menores y adolescentes.

Respecto a la casuística de los casos que se han atendido, las/os psicólogas/os que han participado en el dispositivo señalan que se han encontrado con personas muy vulnerables y dañadas psicológicamente (bloqueos emocionales, estrés postraumático, violencia, culpabilidad, ideación suicida, trastornos mentales). Entre otros, destacan principalmente

  • Duelo sin resolver por la pérdida de familiares fallecidos, sea en combate o sea por circunstancias naturales, de los cuales no se han podido despedir (algo parecido a lo que pasó en la pandemia)
  • Duelo latente por la pérdida de su propia casa, sus pertenencias y su entorno por una huida precipitada y tal vez sin retorno
  • Incertidumbre, pánico, miedo y desesperanza respecto a su propio futuro y al de los seres más queridos, los que han dejado allí y los que los han acompañado en su huida
  • Claros signos y síntomas de trastorno de estrés postraumático, que implican en algunos casos, haber vivido en refugios subterráneos por un tiempo prolongado, ver como las bombas han destrozado sus viviendas y otros edificios significativos (escuelas, hospitales, etc)
  • Aislamiento, insomnio, ansiedad
  • Experimentación de vivos recuerdos y flashback de la odisea o diáspora... encontrarse en un vagón de tren con gente desconocida y con la amenaza real de tiroteos, bombas, etc. Durante el recorrido y la llegada a las fronteras, sin saber a dónde dirigirse y en quien confiar...
  • Una vez llegados al lugar de acogida, como las personas que han llegado a Palma... en algunos casos conflictos de convivencia con las familias de acogida, incluso siendo de la misma familia, por las diferencias culturales, por el desconocimiento de la lengua, por la impotencia de renunciar a su profesión a veces altamente cualificada teniendo que limitarse a trabajos de limpieza para subsistir
  • Casos de enfermedad mental sin diagnosticar, la cual se ha visto agravada por todas las circunstancias descritas.
  • Especial incidencia de todo ello en menores y adolescentes, por ser en sí misma una etapa de cambios hacia la madurez que se ha visto bloqueada o a veces potenciada por la situación.