Desde los servicios sanitarios es prioritaria la detección precoZ. Es decir, avanzar la detección para realizar una intervención temprana. Para ello es necesario mantener una actitud de alerta y realizar una búsqueda activa de conductas, síntomas y signos de sospecha, hacer preguntas exploratorias, coordinación con personal de otras especialidades (salud mental, pediatría, obstetricia...) y de trabajo social, y conocer los recursos disponibles para una actuación integral con las mujeres en situación de maltrato.
Así lo indican las nuevas Guías Rápidas del Protocolo de Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género, un documento editado por la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Salud y Familias, y la finalidad es la de convertir los centros sanitarios en un espacio de detección temprana, atención y derivación de este tipo de casos.
Tal como indica en su texto, las guías rápidas se refieren a la violencia de género como cualquier forma de violencia y malos tratos ejercida contra las mujeres, a pesar de que las actuaciones que se proponen están más centradas en la violencia ejercida por la pareja o ex pareja, "para entender que es la violencia más frecuente y al mismo tiempo invisibilizada en nuestros entornos".
Según indican sus autores, el documento está estructurado en tres fases: detección, valoración y planes de actuación, e incorpora nuevos contenidos basados en la evidencia disponible, la experiencia acumulada en Andalucía y otras CC.AA. y la normativa en vigor. Se establece una actuación común a todas las mujeres y a sus hijos e hijas, con intervenciones específicas para mujeres vulnerables (con discapacidad, del medio rural , mayores e inmigrantes) , en situaciones especiales (prevención de la MGF y con mujeres en situación de tráfico y prostitución), y actuación con mujeres víctimas de agresiones sexuales.
Se puede acceder al informe desde la página web de la Junta de Andalucía, o bien directamente a través del siguiente enlace:
http://www.infocoponline.es/pdf/GuiaRapidaProtocoloVG.2019.pdf