El COPIB destaca el valor de la medida, pionera en el ámbito educativo estatal, que asegura la presencia de 39 profesionales de la Psicología en los centros de secundaria de la comunidad
El objetivo principal es impulsar medidas vinculadas a la prevención, protección y promoción de la salud mental y el bienestar emocional del alumnado
La Conselleria de Educación y Universidades y la Conselleria de Salud, junto con el Colegio Oficial de Psicología de las Islas Baleares (COPIB), han sentado las bases para que todos los centros de educación secundaria (IES), los centros integrados de formación profesional (CIFP) y los centros de educación especial (CEE) de las Illes Balears cuenten con la presencia de un profesional de la Psicología durante el curso 2024-2025.
La iniciativa, pionera en el ámbito educativo estatal, se presentó el pasado miércoles 4 de septiembre en una rueda de prensa en la que intervinieron el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera; la consellera de Salut, Manuela García; la directora general de Primera Infancia, Atención a la Diversidad y Mejora Educativa, Neus Riera; la doctora Isabel Flórez, directora del Instituto Balear para la Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia, y el decano del Colegio Oficial de Psicología de las Illes Balears, Javier Torres.

En concreto, una plantilla integrada por 39 profesionales de la Psicología trabajará este año, repartiéndose entre los 11 CIFP, los 70 IES y el centro de educación especial que existe en las Islas Baleares, para impulsar medidas vinculadas a la prevención, protección y promoción de la salud mental y el bienestar emocional que favorezcan la convivencia positiva y el refuerzo emocional del alumnado, a partir de las necesidades detectadas en los centros. Asimismo, las funciones de los psicólogos también contemplan líneas de actuación dirigidas a los equipos educativos y a las familias.
La figura del psicólogo educativo será compartida entre varios centros, en base a criterios como la cantidad de alumnos de los centros o la cantidad de protocolos abiertos en cada centro. La inversión total de esta medida para el curso 2024-2025 es de aproximadamente 2 millones de euros que costea íntegramente la Conselleria de Educación.
Por islas, Mallorca dispondrá de 30 psicólogos (51 IES, 9 CIFP, 1 CEE), Menorca tendrá 3 (1 CIFP, 7 IES) e Ibiza y Formentera tendrán 6 (12 IES, 1 CIFP).
El decano del COPIB valoró la incorporación de profesionales de la psicología en los centros de educación secundaria y centros integrados de formación profesional como “un avance crucial y necesario, para abordar las crecientes problemáticas psicológicas que afectan a jóvenes y adolescentes en nuestra comunidad autónoma”.
Sin lugar a duda, esta medida, pionera en el Estado, “refleja un compromiso serio y firme del Govern de les Illes Balears de enfrentar los problemas psicológicos y emocionales que, aunque conocidos desde hace tiempo, han sido insuficientemente atendidos hasta ahora”.
Torres matizó que “si bien es cierto que no debemos psicopatologizar a nuestros menores y adolescentes, no podemos obviar la realidad que nos encontramos a día de hoy en los centros educativos: ansiedad, trastornos del estado de ánimo, falta de motivación, Trastornos de la Conducta Alimentaria, adicciones de todo tipo, incluidas las nuevas tecnologías, falta de habilidades sociales y comunicativas, dificultades en la gestión de los conflictos y en las relaciones personales, falta de Educación Emocional, falta de autoestima, situaciones de acoso…”
En este contexto, “si queremos prevenir que en el futuro se desarrollen o cronifiquen patologías en la esfera psicológica del colectivo de menores y adolescentes, la mejor estrategia de salud global que puede impulsar la administración autonómica se fundamenta en la intervención, la educación y la promoción de hábitos saludables protectores”, aseguró Torres.
El decano del COPIB recordó que la adolescencia es una etapa de vulnerabilidad psicológica donde aumenta la probabilidad de desarrollar problemas emocionales, pero también es el momento donde se pueden adquirir capacidades de afrontamiento. “Dado que el entorno educativo es el espacio en el que jóvenes y adolescentes se desarrollan, conviven, socializan y donde les ocurren gran parte de las cosas que para ellos son importantes, la incorporación de psicólogos amplía considerablemente el alcance de las intervenciones que están preparados para realizar, permitiendo un abordaje más integral y preventivo”, aseguró.
Torres puso en valor el trabajo realizado por el equipo de las Consellerias de Educación y de Salud para poner en marcha la medida este curso, “que se plantea como un reto” y expresó su confianza de que el número de profesionales pueda aumentarse progresivamente” para llegar también a los centros de primaria.

Competencias y funciones del/de la psicólogo/a educativo/a
Las funciones de los profesionales de la Psicología que atenderán a los centros de secundaria durante este curso escolar se centrarán en tres líneas básicas: hacia el alumnado, hacia el equipo educativo y hacia las familias de los alumnos. Desde la Conselleria de Educación y Universidades, la Conselleria de Salud y el COPIB se ha velado en todo momento para que las funciones de los orientadores educativos, las de los profesionales del IBSMIA y las de la nueva figura de los psicólogos educativos sean compatibles.
Los psicólogos educativos ofrecerán espacios de escucha, acompañamiento, ayuda o intervención al alumnado en situaciones de riesgo y malestar emocional, salvo los casos con protocolo de riesgo autolítico activado que se enmarcan en el convenio activo con el COPIB para estos casos específicos.
Además, los psicólogos educativos entrenarán a los adolescentes en la gestión emocional positiva o en técnicas relacionales como las habilidades sociales o la resolución de conflictos, entre otras funciones.
En cuanto a la relación con el equipo educativo, los psicólogos educativos establecerán espacios y rutas de estrecha coordinación con los servicios de orientación del centro para favorecer el intercambio correcto de información. También colaborarán con los servicios de orientación en el diseño y aplicación de programas de prevención en cuanto a la gestión emocional y la convivencia positiva y también en la propuesta de actividades formativas para el profesorado, enfocadas a la prevención de la salud mental y el bienestar emocional en el ámbito educativo.
En la relación con las familias, los psicólogos las acompañarán y ofrecerán espacios de escucha, ayuda o intervención psicológica, si es necesario, excluidos también los casos con protocolo de riesgo autolítico activado. Además, entre otras funciones, colaborarán también con los servicios de orientación del centro en propuestas de actividades formativas e informativas para las familias en cuanto a la prevención de la salud mental y la convivencia positiva.
Todos los casos que detecten serán evaluados por un equipo de coordinación y gestión de casos de salud mental, que ha sido creado recientemente por esta Dirección General, que está formado por cuatro profesionales con el objetivo de poder derivar a los escolares afectados al recurso asistencial más idóneo. Esta iniciativa se evaluará para comprobar si se han logrado los objetivos marcados a la hora de ponerla en marcha: que actúe como filtro para prevenir estos trastornos mentales y evitar que acaben en las consultas psiquiátricas.
Desde el Instituto para la Convivencia y el Éxito Escolar, dependiente de la Dirección General de Primera Infancia, Atención a la Diversidad y Mejora Educativa de Conselleria de Educación se están realizando una serie de formaciones para los psicólogos educativos y para los orientadores con el fin de estar preparado para el inicio del nuevo curso escolar.