Con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se conmemora el 2 de abril, el Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB) subraya que avanzar en la comprensión social del autismo y de las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) es clave para mejorar la atención que reciben y favorecer una inclusión real. Asimismo, el COPIB defiende una atención psicológica basada en la evidencia y centrada en las necesidades específicas de cada persona, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y apoyar a sus familias.
En las Illes, se estima que alrededor de 2.000 menores presentan TEA. A esta realidad se suma el incremento de casos detectados en los últimos años, en parte gracias a una mayor sensibilización y a mejores herramientas de diagnóstico.
Detrás de estas cifras hay personas con perfiles muy distintos. Hablar de TEA es también hablar de neurodivergencia, de formas diversas de percibir, procesar y relacionarse con el entorno. Esta diversidad implica necesidades diferentes y grados variables de autonomía, por lo que resulta imprescindible ofrecer respuestas ajustadas en todas las etapas de la vida, no solo en la infancia y la adolescencia, sino también en la edad adulta, un colectivo tradicionalmente más invisible, y de forma especial en las mujeres.
Muchas mujeres con TEA no han sido diagnosticadas hasta etapas avanzadas de la vida, en parte porque los criterios clínicos se han construido durante décadas a partir de perfiles masculinos. Hoy sabemos que el autismo puede manifestarse de forma diferente en mujeres, que, a menudo, utilizan estrategias de adaptación o de enmascaramiento (masking) que las hacen pasar desapercibidas, retrasando el diagnóstico. Este esfuerzo continuado por encajar y ocultar las propias dificultades tiene un coste importante y se relaciona con problemas de salud mental y situaciones de agotamiento a lo largo de la vida.
Desde el COPIB se insiste en la importancia de la detección temprana, el acompañamiento a lo largo de toda la vida y el apoyo a las familias. La dotación de recursos suficientes es clave para dar respuesta a las necesidades asociadas al TEA, una responsabilidad que corresponde a las administraciones públicas. En este contexto, el Colegio también quiere reconocer la labor que desarrollan las asociaciones y entidades del tercer sector, en las que los y las profesionales de la psicología desempeñan un papel fundamental.
Este 2 de abril es una oportunidad para informarse mejor y para mirar el autismo y a las personas con TEA sin prejuicios.
Junta de Gobierno del COPIB