Comunicar una mala noticia no es tarea fácil en ninguna circunstancia y para ninguna de las partes implicadas, ni para quien comunica la noticia, ni para la persona que la recibe, que puede reaccionar de diferentes formas: negación, sorpresa, pánico, shock emocional, silencio, culpa, incredulidad, dolor, sentimiento de abandono, entre otras.
Conscientes de la diferencia que puede marcar una comunicación adecuada o no de una mala noticia, el Col·legi Oficial de Psicologia de les Illes Balears (COPIB) tiene previsto impartir el próximo 17 de febrero el curso Comunicación de malas noticias en el ámbito de las emergencias. El objetivo es ofrecer a las personas que asistan herramientas para abordar de manera adecuada este tipo de situaciones, minimizar el impacto emocional que puede provocar en la persona que recibe la comunicación con la intervención psicológica posterior, y a adaptar la noticia a diferentes contextos y colectivos vulnerables.
Lourdes Fernández, psicóloga general sanitaria, experta en Psicología de Emergencias y miembro del comité coordinador de la Red Iberoamericana de Psicología de Emergencias (RIPE) imparte esta formación online de 5 horas, que está dirigida principalmente a los profesionales de la Psicología de Emergencias y sanitarios. Desde el Colegio destacan que estos grupos de profesionales, así como personas relacionadas con otros colectivos de intervinientes en situaciones de crisis y emergencias tienen que estar preparadas para afrontar este tipo de situaciones, lamentablemente tan frecuentes en el desarrollo de su profesión.
Con esa finalidad, el programa del curso que impartirá Lourdes Fernández prevé abordar a través de una exposición teórica-práctica aspectos fundamentales que permitirán a las personas que asistan en el momento de la intervención a reconocer los factores que pronostican el impacto emocional, las reacciones habituales, cómo proteger al interlocutor del impacto de una mala noticia y las consecuencias de una inadecuada comunicación.
También se trabajarán muchos otros aspectos como la importancia de preparar el contexto antes de proceder a dar la noticia; qué se comunica, a quién se le comunica y en qué momento se comunica; cómo dar una mala noticia en el contexto de una emergencia, cómo dar una mala noticia a niños y a colectivos vulnerables. Qué se puede comunicar por teléfono y cómo hacerlo, preparar y acompañar en el reconocimiento de un fallecido y si no es posible, como negar o posponer el deseo y la petición de la familia.
Más específico para el ámbito sanitario, Fernández profundizará en el protocolo Buckman y las distintas fases que prevé para establecer una comunicación con el paciente mediante preguntas indirectas abiertas y escucha activa con técnicas de apoyo narrativo, y centrándose en la narración del paciente y en la comunicación no verbal para saber cuál es la percepción del paciente sobre su proceso y sobre cómo cree que puede afectar a su futuro.
Por último, otra parte fundamental de la formación se centrará en las consecuencias para al profesional que tiene que dar la mala noticia y en la importancia de la autoprotección.