Con motivo del Día Mundial de las Personas Altamente Sensibles el próximo 6 de octubre, el COPIB ha emitido un manifiesto que trata de aportar información y recursos para entender y abordar a las personas con este rasgo extraordinario.
¿Qué es el rasgo de las Personas Altamente Sensibles, PAS?
Las personas altamente sensibles (PAS) se caracterizan por poseer un rasgo innato y hereditario del temperamento denominado “alta sensibilidad” o “sensibilidad del procesamiento sensorial” que afecta a dos de cada diez personas (20% de la población), hombres y mujeres por igual. También se ha encontrado en alrededor del mismo porcentaje de individuos en más de un centenar de especies.
¿Cuáles son las características de las PAS?
Este rasgo del temperamento hace que nuestro sistema nervioso sea más sensible, más fino y que esté más desarrollado que la mayoría de la población. Esto conlleva a que una persona PAS reciba mucha más información sensorial tanto de forma consciente como inconsciente del mundo que le rodea (físico, fisiológico, ambiental, social, emocional, etc.), lo que les lleva a tener una tendencia a “ parar y observar” antes de actuar o tomar una decisión. Son más conscientes y profundizan más en toda la información que reciben, de hecho las PAS tienen una mayor capacidad atencional y una mayor activación de la red atencional por defecto en estados de reposo, lo que hace que toda esa información recibida la vaya procesando profundamente, con gran cantidad de detalles y que tengan una tendencia a mirar hacia dentro (autoobservación, autoconciencia, rumiación,...). Por otro lado, tienen un procesamiento emocional más elaborado que también les permite tener una gran capacidad para ponerse en el lugar de otra persona y responder a los estados afectivos de los otros, con posibles dificultades para respetar sus propios límites y decir que no, permaneciendo casi siempre dispuesto a las necesidades de los demás. Otra de las características importantes de este rasgo es la sensibilidad sensorial, las PAS son más conscientes que las demás personas de todo tipo de información sensorial sutil procedente del entorno y tienen baja tolerancia a estímulos sensoriales intensos (ruidos fuertes, luces brillantes, olores, texturas, etc.), esto se entremezcla con la capacidad de respuesta emocional y con la capacidad para procesar todo en profundidad, convirtiendo a nuestro sistema nervioso en un sistema fácil de sobreestimular, otro de las características propias del rasgo, la facilidad para la sobreestimulación.
Estas características se resumen y dan nombre a los 4 pilares de la alta sensibilidad conocidos por sus siglas DOES. Debes cumplir todos ellos para poder identificarte como una Persona Altamente Sensible (PAS), estos cuatro pilares son:
- Procesamiento profundo de la información
- Sobreestimulación o saturación
- Alta emocionalidad o empatía
- Sensibilidad sensorial
¿Cómo se puede evaluar el rasgo de las PAS?
Para detectar la alta sensibilidad existe el test para Personas con Alta Sensibilidad, una prueba fiable y validada a la población española (Chacón et al., 2021) que permite evaluar la sensibilidad en el procesamiento sensorial a través de 27 preguntas. Es importante remarcar que no es un test diagnóstico porque no es un trastorno. En la Asociación de Personas Altamente Sensibles de España (APASE España) se puede encontrar el test e información y recursos para entender y abordar a las personas con este rasgo extraordinario. Y en la página PAS España puede encontrar el test, recursos y a los profesionales acreditados que se dedican a trabajar con personas altamente sensibles.
¿Cuáles son las estructuras implicadas y su funcionalidad de los cerebros de las PAS?
Los profesionales de la neuropsicología deben conocer de forma amplia cómo es el cerebro de una PAS y cuáles son las estructuras implicadas en el rasgo. En este sentido, el estudio de Aaron y Aaron (1997) con resonancia magnética funcional halló que los cerebros de las PAS presentan mayor activación en áreas concretas relacionadas con diferentes funciones:
- Las regiones relacionadas con la conciencia, la integración de información sensorial, la empatía y las regiones que se activan cuando nos preparamos para la respuesta emocional en relación a estímulos sociales
- El área tegmental ventral (mesencéfalo) un área muy rica en dopamina un neurotransmisor que se activa en los procesos cerebrales de recompensa
- Áreas de la corteza premotora relacionadas con esta estrategia de “esperar y observar”
- El giro temporal medial relacionado con el procesamiento de estímulos a nivel físico y con el procesamiento del estado de ánimo del otro
- La ínsula, relacionada con a las emociones, su detección y su interpretación
- El giro frontal inferior en el caso de las emociones positivas. Se ha propuesto como un centro importante en el sistema de neuronas espejos, un sistema cerebral con una función importantísima en nuestra vida social, que es captar rápidamente la vida emocional de los otros, intuir el sentido de lo que hacen y sus objetivos
- Estas áreas se activan en mayor medida en las PAS porque reciben y procesan con gran profundidad y en detalle la información de su entorno y de los estados afectivos y emocionales de las personas que les rodean. Tienen una mayor activación de las neuronas espejo. Estos resultados han sido corroborados con estudios posteriores y más recientes de la Dra. Bianca P. Acevedo, quien escribió un libro sobre la alta sensibilidad donde explica los mecanismos biológicos, bases neuronales y genética de la sensibilidad de procesamiento sensorial (“The Highly Sensitive Brain”).
¿Qué deben saber y hacer los profesionales de la neuropsicología?
Finalmente, creemos que los profesionales de la neuropsicología deben estar formados sobre el rasgo de PAS y deben asumir los siguientes roles:
- Conocer las estructuras y función del cerebro de las PAS en todas las etapas del ciclo vital
- Integrar el conocimiento del comportamiento individual y su interacción en los grupos y en la sociedad de las PAS en etapa infantil, adolescente y adulta
- Crear líneas de investigación sobre la neuropsicología de la alta sensibilidad que nos permitan entender y abordar mejor a posibles pacientes con trastornos neurológicos que sean altamente sensibles y detectar qué posibles diferencias podría haber en la intervención neuropsicológica individual, grupal o en instituciones
- Tener recursos y herramientas para la evaluación, detección y abordaje a través de la psicoterapia sobre los cuatro pilares del rasgo que requieran un ajuste al funcionamiento cotidiano de la propia persona que le puedan estar generando malestar
- Afinar y eliminar errores de diagnóstico de los trastornos psicológicos y neuropsicológicos que se confunden con alta sensibilidad como el trastorno del espectro autista, trastorno de hiperactividad y déficit de atención, trastornos de ansiedad, depresión, fobias, trastornos obsesivos, trastorno límite de la personalidad, etc… Aunque cabe destacar que la PAS pueden desarrollar trastornos de ansiedad, depresión, TOC, al igual que a veces se habla de la doble excepcionalidad, tener TDAH y alta sensibilidad, pero sólo un profesional acreditado podrá detectarlo con fiabilidad y definir qué es trastorno y que es propio de la alta sensibilidad
- Visibilizar y concienciar a otros profesionales sanitarios y no sanitarios sobre el rasgo de las PAS, con especial foco en los profesionales de la educación cuando se trata de Niños Altamente Sensibles (NAS)
- Dar apoyo y asesoramiento a los familiares y al entorno de las PAS/NAS ofreciendo espacios donde converger y poner en común dudas e incertidumbres para brindar unas pautas adecuadas en la comprensión, el cuidado, el acompañamiento y la crianza. Destacar los aspectos positivos y poner en valor el potencial de las PAS como personas con un rasgo extraordinario
- Psicoeducar y dar herramientas a las madres y a los padres de los/as niños/as altamente sensibles
- Dar apoyo y herramientas a las mamás altamente sensibles en su maternidad y los papás para su acompañamiento y comprensión
- Poner en conocimiento de la sociedad sobre quienes son y cómo son las PAS o los/as NAS a través de los medios de comunicación
- Establecer sinergias con organismos e instituciones que se sumen a la visibilidad y normalización de este rasgo del temperamento que se observa en la personalidad.
Referencias bibliográficas y webgrafías
Acevedo, B., Aron, E., Pospos, S., & Jessen, D. (2018). The functional highly sensitive brain: a review of the brain circuits underlying sensory processing sensitivity and seemingly related disorders. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 373(1744), 20170161.
Acevedo, B. P., Aron, E. N., Aron, A., Sangster, M. D., Collins, N., & Brown, L. L. (2014). The highly sensitive brain: an fMRI study of sensory processing sensitivity and response to others' emotions. Brain and behavior, 4(4), 580-594.
Aron, E. N. (2013). The highly sensitive person: How to thrive when the world overwhelms you. Kensington Publishing Corp.
Chacón, A., Pérez-Chacón, M., Borda-Mas, M., Avargues-Navarro, M. L., & López-Jiménez, A. M. (2021). Cross-cultural adaptation and validation of the highly sensitive person scale to the adult Spanish population (HSPS-S). Psychology Research and Behavior Management, 1041-1052.
Pérez-Chacón, M., Chacón, A., Borda-Mas, M., & Avargues-Navarro, M. L. (2021). Sensory processing sensitivity and compassion satisfaction as risk/protective factors from burnout and compassion fatigue in healthcare and education professionals. International journal of environmental research and public health, 18(2), 611.
Lionetti, F., Aron, A., Aron, E. N., Burns, G. L., Jagiellowicz, J., & Pluess, M. (2018). Dandelions, tulips and orchids: Evidence for the existence of low-sensitive, medium-sensitive and high-sensitive individuals. Translational psychiatry, 8(1), 24.